Desde Nueva York hasta San Francisco, pasando por Kansas City, la NFL recordará el domingo a las víctimas y héroes de los atentados terroristas del 2001. Luego, comenzará una temporada que estuvo en duda durante cuatro meses y medio, debido a un cierre patronal.

Los entrenadores y jugadores están entusiasmados y nerviosos por comenzar. Quizás nadie expresó mejor esos sentimientos que el entrenador de los Jets, Rex Ryan, cuyo equipo recibe el domingo a los Cowboys, a unos cuantos kilómetros del lugar donde se desplomaron las Torres Gemelas.

"Creo que el significado de esto es mucho mayor que el que he sentido yo en cualquier partido", dijo Ryan. "Por alguna razón, siento más presión en este partido que en ningún otro que haya dirigido".

Antes de cada uno de los 13 encuentros previstos para el domingo, se sincronizarán los homenajes en las transmisiones televisivas y se mostrarán en las pantallas de video de cada inmueble donde se realicen los encuentros. Entrenadores, jugadores y cuerpos de socorro desplegarán grandes banderas estadounidenses, para la interpretación del Himno Nacional.

Además, en la ropa y en varias pertenencias de los entrenadores, jugadores y personal de los equipos estará zurcido un parche con motivo del 11 de septiembre del 2001. Todos los estadios que alberguen partidos dominicales mostrarán el mismo emblema en el terreno.

Será un comienzo de campaña muy particular.

"Cada semana tengo la responsabilidad de cerciorarme de que mi equipo esté preparado", dijo Ryan. "Pero no sé. Me siento diferente".

En la jornada abundan los partidos interesantes, incluidas las visitas de Pittsburgh a Baltimore y de Atlanta a Chicago, en duelos de equipos que avanzaron a los playoffs en el 2010.

Además, Detroit estará en Tampa Bay, Filadelfia en San Luis, Indianápolis en Houston, Minnesota en San Diego, los Giants de Nueva York en Washington, Carolina en Arizona, Búfalo en Kansas City, Tenesí en Jacksonville, Seattle en San Francisco y Cincinnati en Cleveland.

El lunes por la noche, Nueva Inglaterra visita a Miami y Oakland a Denver.

La temporada comenzó el jueves, con el triunfo de los campeones Packers de Green Bay, 42-34 sobre los Saints de Nueva Orleáns.

Los Cowboys salieron de una pésima racha en el mismo estadio la temporada anterior, cuando se impusieron a los Giants en lo que fue el primer encuentro de Jason Garrett como entrenador interino. Garrett cumplirá su primer encuentro como entrenador permanente, luego de tener una foja de 5-3 como reemplazo de Wade Phillips.

Garrett contrató al hermano de Rex Ryan, Rob, como coordinador defensivo. El padre de ambos, el famoso ex entrenador Buddy Ryan, estará en el partido, pese a que padece un cáncer.

En otro partido atractivo, se miden los rivales más intensos y rudos de la NFL.

Baltimore dejó que se escapara una ventaja de 21-7 en Pittsburgh, durante la postemporada anterior, en enero. Terminó perdiendo por 31-24.

Esta vez no habría que esperar muchos puntos, pese a que ambos equipos han reforzado su ofensiva. El receiver Lee Evans llegó a los Ravens en un canje con Búfalo, mientras que otros dos jóvenes que juegan en esa posición, Antonio Brown y Emmanuel Sanders, parecen progresar rápidamente con Pittsburgh.

El quarterback de los Ravens, Joe Flacco, quiere dejar claro que no será el duelo entre él y Ben Roethlisberger lo que determinará quién avanza en la División Norte de la Americana.

"Tenemos que salir como un equipo y vencerlos como un equipo", dijo Flacco. "No quiero jamás entrar a un partido y sentir que tengo que demostrar algo yo solo".