Al menos 150 focos de incendio arden alrededor de la capital brasileña, incluyendo áreas de protección ambiental, que dejaron a la ciudad cubierta con una nube de humo, informaron el viernes las autoridades.

Edificios característicos de Brasília, como el Congreso Nacional, eran apenas visibles en horas de la mañana por el humo que los cubría, en momentos que el centro-oeste de Brasil sufre una fuerte sequía que llevó la humedad relativa del aire a niveles considerados nocivos para la salud.

El Cuerpo de Bomberos Militares del Distrito Federal informó que había 150 focos de incendio en el entorno de la capital, con 450 agentes dedicados a combatirlos en el terreno y con helicópteros que lanzaron agua sobre las llamas. El calor intenso y la baja humedad del aire favorecieron la propagación de las llamas.

La Secretaría de Educación del Distrito Federal informó que tres escuelas debieron suspender las clases el viernes por causa del humo que invadió los centros de enseñanza.

Entre las áreas afectadas por las llamas se encuentran las áreas de preservación ambiental Floresta Nacional (bosque nacional) y el Jardín Botánico, según las autoridades.

La humareda provocada por los incendios dificultó el tráfico en algunas áreas de acceso a Brasilia, donde los vehículos debieron reducir la velocidad a causa de la escasa visibilidad, aunque no se reportaron accidentes.

El aeropuerto Juscelino Kubitschek de Brasilia tuvo la visibilidad reducida en horas de la mañana a causa del humo, aunque no fue necesario cancelar vuelos.

Brasilia, ciudad inaugurada en 1960, fue construida en medio de un ecosistema conocido como Cerrado, una especie de sabana tropical que se caracteriza por pasar la mitad del año con elevados niveles de humedad y lluvia y el resto del año con fuerte sequía. La última lluvia que cayó sobre la ciudad fue en junio.

El viernes, la temperatura alcanzó 32 grados centígrados combinado con una humedad de 15%, según el sitio de internet de la agencia meteorológica ClimaTempo. Ese nivel de humedad es considerado nocivo para la salud, siendo que 60% de humedad es considerado adecuado.