El finés Mikko Hirvonen (Ford) es líder del rally de Australia, novena cita del mundial, después de sendos accidentes de los franceses de Citroen Sebastien Loeb y Sebastien Ogier, que les obligaron al abandono y han comprometido su continuidad en la prueba.

En segunda posición se encuentra el finlandés Jari-Matti Latvala (Ford) con 6,6 segundos de desventaja, mientras que en tercer lugar está el noruego Petter Solberg (Citroen) por lo que, aunque aún falta mucho rally y nunca se pueden descartar los imprevistos, todo apunta a que el triunfo se lo disputarán los pilotos oficiales de Ford.

Hoy sucedió lo que pocas ha veces ha ocurrido en los últimos años del mundial. Loeb ha fallado en su conducción. Salía abriendo pista, lo cual ya es un problema, y con seis décimas de desventaja con Ogier, pero pronto consiguió ponerse líder.

Cuando estaba intentando abrir distancias con su compañero sufrió una salida en una curva lenta a derechas. El propio piloto indicó que fue un error suyo porque no estaba del todo concentrado y no le dio tiempo a frenar.

Tras esto Ogier quedaba líder, y empataba en el mundial con Loeb, de conseguir la victoria. Pero la alegría le duró apenas un par de tramos puesto que sufría otra salida de pista, terminaba contra unos árboles y dañaba el vehículo. Intentó continuar pero los desperfectos de coche lo impidieron.

Con los dos Citroen accidentados, que habían dominado la prueba hasta ese momento, Hirvonen recogía el liderato, después de haber estado a una distancia de apenas unos segundos tras los galos, cuando aún estaban en pista.

Y tras los problemas, y ya siendo el primero en pasar por los tramos, bajó el ritmo por las condiciones de lluvia y barro, lo que ha permitido que su compañero Latvala se acercara en la general para quedar ahora a 6,6 segundos.

Faltan dos tramos por disputar, dos superespeciales, la última comenzará a las 18:45 horas (10:45 hora peninsular).