Partidarios de Moamar Gadafi dispararon cohetes desde un reducto al sur de Trípoli el viernes, poniendo a prueba la paciencia de los nuevos gobernantes del país mientras se agotaba el plazo para que depusieran las armas.

Por otra parte, la Interpol emitió alertas rojas para la detención de Gadafi, el hijo de éste, Seif al-Islam y el ex jefe de la inteligencia militar del país, cuya captura fue solicitada por la Corte Penal Internacional que los acusa de presuntos crímenes contra la humanidad.

Gadafi no ha sido visto en público durante meses y pasó a la clandestinidad después de que los combatientes rebeldes capturaron Trípoli el 21 de agosto.

A medida que el Consejo Nacional de Transición intenta establecer su autoridad en Libia, diversos sectores conjeturan que Gadafi pueda encontrarse en su natal Sirte, Saba, al sur, o Bani Walid, 140 kilómetros (90 millas) al sureste de Trípoli.

Los partidarios de Gadafi en las tres localidades recibieron plazo hasta el sábado para que se rindan o afrontarán un ataque total.

El viernes, los gadafistas dispararon obuses de mortero y misiles desde Bani Walid. Las fuerzas del consejo de transición que preparan el cerco contra Bani Walid descargaban cientos de cajas con municiones y obuses, mientras que refuerzos se dirigía a toda prisa hacia la línea del frente en el desierto en camiones cargados con armas.

"Hoy es el último día del plazo", dijo Abdel-Razak al-Nazouri, un comandante en la región. "Nuestros hombres se preparan para atacar, probablemente mañana".

Otro combatiente del consejo de transición en la zona, Osama al-Fassi, dijo que "nos preparamos para la guerra".

Los combatientes del consejo de transición dijeron que capturaron a 10 soldados de Gadafi que al parecer los espiaban.

Diez soldados con sus uniformes y las manos atadas en la espalda, eran mantenidos en dos camionetas en el puesto de control de Wishtat, a unos 30 kilómetros (20 millas) de Bani Walid.