Los ataque del 11 de septiembre del 2001 dejaron a muchas personalidades de Hollywood varadas al norte de la frontera en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Este año, los organizadores han producido un cortometraje para conmemorar el 10o aniversario de la tragedia.

La cinta de cuatro minutos en la que directivos del festival y cineastas narran sus recuerdos de ese fatídico día se exhibirá antes de cada función del domingo, cuando se cumplen 10 años de los atentados. El corto se proyectará en lugar de los anuncios de los patrocinadores que suelen anteceder a las películas presentadas en el festival.

"Realmente rememora lo que fue, el extraño ambiente de un festival de cine cuya idea es celebrar el arte y la diversión, y que de pronto ver este horrífico acontecimiento ocurrir", dijo Cameron Bailey, quien codirije el festival.

También se exhibirán el documental de Paul McCartney "The Love We Make", sobre los preparativos del ex Beatle para un concierto conmemorativo en la ciudad de Nueva York un mes después de los ataques. McCartney se encontraba en un avión en el aeropuerto JFK de Nueva York esperando partir a Londres cuando ocurrieron los ataques, y desde la pista pudo ver las nubes de humo que salían de las Torres Gemelas.

El filme, que debutaba el viernes y el sábado comenzaba a transmitirse por la cadena Showtime, incluye imágenes de McCartney ensayando éxitos de los Beatles como "Yesterday" y "Let It Be" y segmentos de entrevistas en las que recuerda cómo la generación de sus padres apeló a la música para atravesar la adversidad de la Segunda Guerra Mundial.

La programación del festival se canceló por el resto del día luego de los atentados. Las estrellas y los cineastas que se encontraban en Toronto para promover sus películas dejaron a un lado sus entrevistas y se quedaron en sus suites viendo las noticias.

Los organizadores consideraron cancelar el resto del evento, que apenas iba por la mitad. Pero sintieron que sería mejor continuar, aunque ánimos apagados.

"Decidimos seguir con el festival, pero de un modo muy diferente", dijo su director, Piers Handling. "Enrollamos las alfombras rojas, cancelamos las fiestas, cancelamos los anuncios de los patrocinantes. Eliminamos todo lo que fuera fiesta".

Con los aviones paralizados durante días y la frontera por momentos cerrada luego de los ataques, astros, cineastas, ejecutivos de estudios y otros en el festival tuvieron que hacer planes alternativos. Rentaron autos y autobuses para volver a casa, mientras que otros que tenían previsto exhibir sus películas los últimos días del festival ni siquiera llegaron a Toronto.