La "Semana de la Moda de Estambul" se presenta estos días al mundo en Estambul, no tanto para competir con los grandes centros de diseño, sino como una "alternativa" que, con la potente industria textil turca a sus espaldas, mira hacia el futuro y aspira a destacar en una región convulsa.

La "Istanbul Fashion Week", fundada en 2009 en la milenaria ciudad del Bósforo, celebra hasta el domingo su quinta edición, con su pasarela principal en el histórico centro de Beyoglu, en el europeo barrio de Pera, instalada en una gran tienda rodeada de grandes hoteles.

Se ofrece como "una semana de moda alternativa, porque en Turquía tenemos una industria textil realmente fuerte", explicó a un grupo de periodistas Mehtap Elaidi, vicepresidenta de la Asociación de Diseñadores de Moda de Turquía (MTD).

Junto a la Asociación de Marcas Unidas (BMD) y la potente Asociación de Exportadores de Vestidos y Confecciones de Estambul (IHKIB), la MTD apoya y organiza la Fashion Week.

"Estamos empezando a tener diseñadores y estrechar la cooperación" con la industria textil, añade.

Atil Kotoglu, Metap Elaidi, Tween, Özlem Kaya, Simay Bülbül, Argande, Niyazi Erdogan, Nejla Güvenc, Özgür Masur, Hatice Gökçe, Gül Agis, Lug von Siga, adL & Cengiz Abazoglu y Deniz Kaprol son algunos de los veintidós creadores que presentan sus colecciones para la temporada de primavera-verano 2012.

La riquísima cultura de Estambul, gran urbe conocida en el pasado también como Constantinopla o Bizancio y hoy una pujante ciudad donde viven unos 15 millones de personas (13 millones reconocidos oficialmente), es fuente de inspiración de los creadores.

Lo reflejan sus diseños, en los que confluyen las más variadas tendencias, desde la moda de vanguardia hasta nostalgias de folclore, las influencias oriental y occidental, así como el pasado y el futuro.

Con raíces muy antiguas, la industria textil es uno de los sectores más importantes de la economía turca, actualmente en auge, pues prácticamente no se ha visto afectada por la crisis financiera.

Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), Turquía es el segundo exportador de textiles a Europa y el cuarto suministrador del mercado mundial.

Con cerca de 11.000 empresas, en este país euroasiático se producen numerosas marcas conocidas de ropa, y son muchos los diseñadores de los grandes centros de moda que recurren a las telas turcas.

Así las cosas, el algodón, la seda, seda cruda y mezclas de seda, entre otros textiles, así como el cuero, están muy extendidas entre los diseñadores turcos.

Elaide, quien desde hace once años está en el negocio de la moda y presenta una colección titulada "Talismanes de Estambul", se muestra optimista, si bien reconoce que la organización de la Semana de la Moda de Estambul "es aún un bebé" y tiene por delante un "duro trabajo" para acumular experiencia.

"Esta combinación (con la industria textil) traerá una nueva perspectiva al mundo de la moda (...) Creo que habrá algunos jóvenes diseñadores que podrán traer nuevas visiones al mundo de la moda", vaticina.

Y en estos momentos hay una "combinación de muchas cosas" a favor de la escena estambulí, entre ellas, un apoyo claro, con subsidios, del gobierno del islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, que está adquiriendo un nuevo liderazgo en la región.

También parecen contribuir las revueltas de la llamada Primavera Árabe, que han impulsado a devolver a Turquía buena parte de la industria textil y del cuero que había emigrado a países de la región, como Siria y el Líbano.

Y además, está "el nuevo rol de Turquía en la región...Pones todo junto y entonces Turquía está en una posición muy especial", dice la diseñadora.

Por Wanda Rudich