Las economías avanzadas, especialmente lastradas por Estados Unidos y Japón, ralentizan el crecimiento mundial, que será de un 3,8 % en 2011 y 4,2 % en 2012, frente al 4,3 % y 4,5 % pronosticados en abril, según las previsiones del Peterson Institute for International Economics.

Michael Mussa, investigador de este centro estadounidense y exdirector de Investigación del FMI (1991-2001), explicó al presentar el segundo informe del año que las economías avanzadas se expandirán a un 1,9 % durante 2011, ocho décimas por debajo de lo esperado en abril, y en un 2,6 % en 2012, cuatro décimas menos de las estimaciones previas.

Estados Unidos es el que registra la mayor revisión a la baja de las previsiones: se espera que cierre 2011 en un 1,8 %, frente al 3,2 anunciado en primavera; y para 2012, se prevé un 2,8 %, frente al 3,2 precedente.

"Las causas de la rebaja son la debilidad, mayor de lo esperado, mostrada por la economía estadounidense durante la primera mitad del año y los temores a una posible ralentización prolongada debido a las controversias no resueltas sobre política fiscal", dijo Mussa.

Asimismo, se mostró escéptico ante las medidas incluidas en el plan de empleo presentado por el presidente, Barack Obama, ya que "no son muy poderosas" y en último término deberán ser "pagadas".

Por ello, aseguró que la revitalización de la economía de EE.UU. pasa por "un acuerdo bipartidista para reducir el déficit a medio plazo y la recuperación de la confianza del consumidor".

Para la zona euro, las previsiones se mantienen en el nivel calculado en primavera, con un crecimiento de 1,9 % para 2011 y un 1,7 % para 2012, frente al 2 % y 2,1 % previsto en el anterior reporte, apoyada en la solidez de la economía alemana.

No obstante, se subrayan las dudas e incertidumbres que generan en los mercados "los problemas de deuda soberana y de ajustes fiscales".

Mussa celebró la reforma del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por su sigla en inglés), pero consideró que "se necesita más pólvora por parte de las autoridades europeas para controlar otras amenazas", como el contagio a otras economías más grandes como Italia o España.

En lo que se refiere a Japón, la contracción de su economía en 2011 será de un 0,5 %, un punto y medio por debajo de lo esperado en abril, al haberse recopilado datos sobre los efectos del terremoto y posterior tsunami.

Sin embargo, el informe bianual del Peterson Institute, un centro independiente de Washington de tendencia liberal, señala que la economía japonesa rebotará en 2012 hasta alcanzar un 3,5 %.

Por último, las economías emergentes, lideradas por China e India, se mantienen como motores mundiales, ambas con crecimientos estimados para 2011 y 2012 por encima del 8 % anual.

En Latinoamérica, el crecimiento será superior al 4 % en los próximos dos años, ligeramente por debajo de las estimaciones previas a consecuencia de una revisión a la baja de la economía brasileña.