Los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y Venezuela, Hugo Chávez, se congratularon el viernes por el acuerdo sellado entre las petroleras de sus dos países para completar su participación en una refinería de crudo pesado en el noreste brasileño.

Chávez llamó a Rousseff en horas de la tarde para invitar a su colega a visitar Venezuela este año, lo que la gobernante brasileña aceptó aunque no se marcó una fecha, según la oficina de prensa de la presidencia brasileña.

En la conversación, los dos mandatarios celebraron el acuerdo entre las petroleras estatales Petrobras, de Brasil, y PDVSA, de Venezuela, para asegurar la participación de esta última en la construcción de la refinería Abreu e Lima, en el estado nororiental brasileño de Recife.

Ambas empresas estatales fueron consultadas sobre detalles del acuerdo pero se negaron a comentar.

Las dos empresas abrieron negociaciones en 2005 para construir la planta, pero Petrobras inició las obras tres años después sin participación venezolana por falta de un entendimiento con PDVSA sobre su aporte.

Según el acuerdo inicial, la planta valorada en 12.000 millones de dólares, sería construida con 60% de aporte de Petrobras y 40% de PDVSA.

La refinería tendrá capacidad para procesar 230.000 barriles de petróleo por día, que será asumida a partes iguales por Petrobras y PDVSA, y tendrá como principal producto de diesel con bajo contenido de azufre.

Chávez dijo en la conversación que la refinería Abreu e Lima servirá para fortalecer la integración energética entre los dos países en los campos de gas y petroquímica, según la presidencia brasileña.

Rousseff también preguntó a Chávez sobre su estado de salud, a lo que el líder venezolano respondió que se recupera positivamente del cáncer que sufre y por el cual ha sido sometido a sesiones de quimioterapia en Cuba.