Bank of America, el mayor banco por número de activos de Estados Unidos, podría recortar hasta 40.000 empleos dentro del plan de reestructuración para reducir gastos que quiere impulsar su presidente y consejero delegado, Brian Moynihan, publicó hoy The Wall Street Journal.

Según fuentes conocedoras del asunto citadas por el diario, el plan -conocido dentro de la empresa como "Project New BAC" por las siglas por las que cotiza en bolsa- quiere revitalizar de cara a sus accionistas a la entidad, cada vez más presionada por su papel en la crisis hipotecaria de 2008 en Estados Unidos.

Los ejecutivos de Bank of America llevan reunidos desde el jueves en Charlotte (Carolina del Norte) para discutir los detalles finales del proyecto, ya que el mismo rotativo señala que las cifras de recortes de empleos podrían variar.

The Wall Street Journal explica, además, que Moynihan envió el pasado 1 de septiembre un correo electrónico a los empleados en el que les transmitió que reconoce que "la magnitud de los cambios puede ser inquietante".

"Tomaremos nuestras decisiones con cuidado y pensamiento", dijo en ese correo el consejero delegado, cuyo equipo lleva cinco meses trabajando en el plan de reestructuración.

El rotativo neoyorquino afirmó que de confirmarse los recortes, estos superarán entre los 30.000 y 35.000 que la entidad anunció en 2008 que quería suprimir en tres años, cuando en plena crisis financiera en EE.UU. compró al malogrado banco de inversión Merrill Lynch.

En agosto, la entidad ya anunció que la eliminación de hasta 3.500 puestos de trabajo dentro de las medidas de austeridad que su presidente y consejero delegado quiere sacar adelante.

Bank of America remodeló el martes su equipo directivo en otra medida destinada a recuperar la confianza de sus inversores después de que el pasado viernes el banco fuera incluido en la lista de entidades a las que el Gobierno de EE.UU. reclama compensaciones millonarias por haber vendido hipotecas basura a Fannie Mae y Freddie Mac.

La entidad lucha por dar un carpetazo a las demandas e investigaciones de las que es objeto a raíz de su papel en la crisis hipotecaria, que le han costado ya multimillonarios acuerdos con inversores, aunque recientemente el multimillonario Warren Buffett salió a su rescate comprando 50.000 acciones preferentes por 5.000 millones de dólares.

Bank of America también se está deshaciendo de activos para aumentar su capital y poder centrarse en los servicios para consumidores, prestamistas comerciales y banca de inversión, y así anunció a finales de agosto la venta de 8.300 millones de dólares en títulos del Banco de Construcción de China.

Unas dos horas después de la apertura de Wall Street, las acciones de la entidad financiera bajaban el 1,39 % en la Bolsa de Nueva York, hasta un precio de 7,1 dólares cada una, mientras la compañía ha perdido el 46,78 % de su valor en bolsa en lo que va de año.