El poeta mexicano Javier Sicilia salió el viernes de la capital con una caravana por la paz que recorrerá el sur del país, una región vulnerable a ataques contra migrantes centroamericanos y donde abundan conflictos políticos, étnicos y territoriales.

Sicilia, como en la caravana de una semana que hizo hacia al norte del país, exige a las autoridades que se ponga fin a las muertes relacionadas con el narcotráfico.

Llegará el fin de semana al puerto turístico del Pacífico de Acapulco, una ciudad que ha sufrido un repunte de violencia relacionada con pleitos entre cárteles de drogas.

"Hemos exigido cambios en la política. Hemos exigido cambios fundamentales en la nación", dijo Sicilia el viernes desde el Zócalo de la ciudad de México.

Entre los propósitos principales del "Movimiento por la Paz", está detener una iniciativa de Ley de Seguridad Nacional propuesta por el presidente Felipe Calderón que busca dar mayores atribuciones a las fuerzas armadas para enfrentar el narcotráfico.

En este viaje que abarcara ahora 11 días, Sicilia también quiere entablar diálogo con migrantes y pueblos indígenas en Oaxaca y Chiapas. Está conformada por una docena de autobuses que viajarán a zonas donde existen conflictos por tierras entre tribus y grupos paramilitares que datan décadas atrás.

Sicilia inició su protesta social tras el asesinato de su hijo de 24 años y otros seis jóvenes el 28 de marzo en la ciudad turística de Cuernavaca, a 71 kilómetros al sur de la ciudad de México. Su movimiento generó una ola de protestas en varias ciudades mexicanas.

Más de 35.000 personas han muerto en acciones violentas relacionadas con el narcotráfico desde diciembre del 2006. Otros grupos dicen que la cifra es de aproximadamente 40.000.