Los ataques a la reforma sanitaria y las promesas de crear empleo y mejorar la seguridad fronteriza dominaron hoy el debate entre los ocho aspirantes a la candidatura presidencial republicana en EE.UU., que fue casi un cara a cara entre Rick Perry y Mitt Romney.

Perry, gobernador de Texas, y Romney, exgobernador de Masachusets, son los mejor situados en las encuestas y eso se reflejó hoy, puesto que ambos se trataron de tú a tú y monopolizaron el debate organizado por la cadena de televisión NBC y el diario Politico en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan, en Simi Valley (California).

El gobernador de Texas, que insistió en una de sus intervenciones en su defensa de la pena de muerte, vigente en su estado, era el más esperado, puesto que fue su primer debate tras anunciar formalmente su candidatura hace menos de un mes.

Solo un día antes de que el presidente Barack Obama presente ante el Congreso su esperado plan para reducir el alto índice de desempleo, que se ubica en el 9,1 %, Perry resaltó que él ha creado "un millón de empleos" en su estado mientras el país "ha perdido dos millones".

Perry había puesto en duda su participación en el debate por los incendios forestales que está sufriendo Texas, los más graves en décadas y que han dejado ya cuatro muertos, pero finalmente asistió.

Romney, que el miércoles presentó en un mitin en Las Vegas su propio plan de empleo basado en reducir impuestos, producir más energía y aplicar sanciones a China por sus prácticas comerciales "injustas", sostuvo que EE.UU. está viviendo "una crisis de confianza" y "de liderazgo".

Para el exgobernador de Masachusets, el problema es Obama, algo en lo que coincidieron el resto de candidatos: el empresario Herman Cain, el exsenador de Pensilvania Rick Santorum, el legislador de Texas Ron Paul, el exgobernador de Utah Jon Huntsman, el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y la congresista por Minesota Michelle Bachmann.

Bachmann mencionó a España en el debate, al sostener que Obama quiere ser como ese país en la creación de trabajos en el sector de las energías renovables, y alertó de que precisamente España "tiene uno de los niveles más altos de desempleo" actualmente.

Sobre la inmigración pasaron esta vez los candidatos casi de puntillas, pero se refirieron más ampliamente a la seguridad fronteriza, con propuestas como la de Romney de tener más agentes en la frontera con México.

Perry, cuyo estado limita con México, acusó a Obama de "mentir" cuando asegura que la frontera es ahora más segura de lo que nunca ha sido y planteó más agentes y vigilancia por tierra y aire.

Mientras, Bachmann recordó que el tema es complejo porque actualmente se está lidiando con el "narcoterrorismo" procedente de México, y el empresario Cain abogó también por una mayor seguridad en la frontera, así como por usar la tecnología para frenar la inmigración ilegal.

La controvertida reforma sanitaria promulgada por Obama en 2010 y que hace obligatorio el seguro de salud para todas las personas fue otro de los temas más debatidos, con coincidencia de opiniones sobre la necesidad de echarla para atrás.

El punto más controvertido de esa reforma es el llamado "mandato universal", que requiere que todas las personas tengan algún tipo de seguro médico o paguen una multa si no lo poseen.

Bachmann y Romney dijeron que, si llegan a la Casa Blanca, su prioridad será revocar esa reforma.

Cuando faltan muy pocos días para el décimo aniversario de los atentados terroristas de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001 (11-S), ese asunto también se coló en las reflexiones de algunos de los aspirantes, con críticas como la solapada de Perry al envío de tropas estadounidenses al exterior "sin una razón clara".

Diez años después del 11-S "hemos perdido nuestra confianza como país y nuestra inocencia ha sido destrozada", reflexionó el exgobernador Huntsman.

El candidato republicano que se medirá a Obama será anunciado el 27 de agosto de 2012 en la convención de Tampa Bay (Florida), una vez cerrado el largo proceso de las primarias.

Todavía se mantiene la incógnita de si competirá también Sarah Palin, ídolo del movimiento derechista Tea Party, exgobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia en las elecciones de 2008.