El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, y el ministro de Educación, Peter Saint Jean, no tendrán que testificar en el juicio que afrontan para determinar si sus candidaturas en las elecciones generales en 2009 fueron legales.

El pasado 25 de agosto, un tribunal superior de Dominica dictaminó que ambos deberían ser juzgados, al considerar que el argumento presentado contra Skerrit de que posee doble nacionalidad es lo suficientemente sustancial como para ser llevado a juicio.

Sin embargo, la juez Gertel Thom determinó hoy que éstos no tendrán que testificar, aunque sí aceptó trece nuevas declaraciones presentadas por el principal partido de la oposición, el Partido de los Trabajadores Unidos (UWP, por su sigla en inglés), para que sean tenidas en cuenta en el proceso judicial.

El UWP reclama ante la Justicia de Dominica que las candidaturas electorales de Skerrit, quien al asumir el cargo se convirtió en el mandatario más joven del mundo (nacido el 8 de junio de 1972), y de Saint Jean fueron ilegales porque poseían doble nacionalidad.

Un miembro del UWP, Maynard Joseph, presentó la solicitud de descalificar la elección de Skerrit arguyendo que al momento de su candidatura "fue una persona que reconoció por sí misma una lealtad o adhesión a un Estado extranjero, la República de Francia".

Skerrit, del Partido Laborista de Dominica (DLP), obtuvo una contundente victoria frente a su principal rival, Ron Green, de 69 años, líder del UWP, en los comicios de diciembre de 2009.

El DLP ganó con un amplio margen y por tercera vez consecutiva los comicios parlamentarios al obtener 17 de los 21 escaños en juego, mientras que los otros cuatro asientos fueron al UWP.

El partido perdedor presentó mociones para retar los resultados en cinco distritos electorales alegando irregularidades, sobornos y fraude.