El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, alertó hoy sobre el riesgo "significativo" de que la ralentización económica mundial se prolongue si los responsables políticos no toman medidas "adecuadas" para revitalizar el crecimiento.

El responsable de la política económica de EE.UU. manifestó que los riesgos de "un crecimiento lento por un prolongado periodo de tiempo son significativos".

"La cuestión no es si tenemos la capacidad económica o financiera para actuar, sino si tenemos la habilidad política para hacer lo adecuado", opinó en un editorial publicado hoy por el diario Financial Times.

Geithner indicó que los principales problemas que acechan a la economía mundial responden tanto a que aún estamos en fase de recuperación de la crisis, como "al miedo general a que las restricciones políticas eviten que los Gobiernos actúen de manera sensata con las herramientas disponibles".

Entre sus recomendaciones, el secretario del Tesoro de EE.UU. instó a dejar de lado "temores inapropiados sobre la inflación" y reivindicó la eficacia de las "medidas fiscales tradicionales", como los recortes de impuestos e inversiones.

Geithner, que parte hoy hacia Marsella (Francia) para participar en una reunión del G7, destacó que para que la economía global retome el impulso son necesarios tres elementos conjuntos en EE.UU., Europa y los países emergentes.

Por un lado, que EE.UU. fortalezca su crecimiento y la creación de empleo. A este respecto, aseguró que el presidente estadounidense, Barack Obama, presentará hoy un "paquete sustancial" de medidas de inversión pública y reformas fiscales diseñadas para restaurar la sostenibilidad fiscal a medio plazo.

Por otro, que Europa "tome acciones enérgicas para generar la confianza" de que "puede solucionar y solucionará" su crisis de deuda a través de un "compromiso inequívoco" de apoyo al sistema financiero europeo.

Y, por último, señaló que China y los países emergentes también deben colaborar con esta recuperación económica con "un robustecimiento de la demanda doméstica y permitiendo que sus tipos de cambio se ajusten a las fuerzas del mercado".

Geithner descartó, no obstante, el recurso a un nuevo paquete de estímulo monetario para reimpulsar la economía, puesto que la situación actual es diferente a la de 2009.

Por ello, reafirmó la necesidad de liderazgo político, ya que "una de las lecciones más importantes de la historia de la crisis financieras es que la voluntad política para asegurar la recuperación se diluye demasiado rápido frente a los costes políticos de la respuesta inicial y el temprano optimismo".