La gobernadora de Nuevo México Susana Martínez, criticada por activistas por su intento de derogar una ley estatal que permite a inmigrantes que viven ilegalmente en el país obtener una licencia de conductor, reconoció que sus abuelos paternos ingresaron desde México en forma ilegal.

"Yo sé que llegaron sin documentos, especialmente el padre de mi padre", dijo la republicana el miércoles en una entrevista en español con KLUZ-TV, afiliada local de Univision.

Las denuncias sobre el ingreso ilegal del abuelo de Martínez han surgido reiteradamente en los últimos años. La oficina de la gobernadora se ha negado a responder a las preguntas sobre el asunto, señalando que Martínez desconocía la situación migratoria de su abuelo, quien abandonó a la familia cuando el padre de la gobernadora era joven.

Sus comentarios parecen ser la primera ocasión en que la gobernadora responde definitivamente la pregunta.

El portavoz de Martínez, Scott Darnell, confirmó la noticia el jueves en una entrevista con The Associated Press, diciendo que reportes de prensa que citan datos del censo de 1930 muestran que los abuelos de la gobernadora entraron ilegalmente en el país.

"La gobernadora no tiene ninguna información que indique lo contrario", dijo Darnell. "Ni la gobernadora ni su padre mantuvieron una relación con su abuelo. Ella nunca le conoció. El abandonó a la familia cuando su padre tenía cinco años".

Martínez ha dicho que el asunto carece de pertinencia, ya que las leyes de inmigración eran distintas cuando llegaron sus abuelos mexicanos en la década de 1920.

Pero Guadalupe San Miguel hijo, un escritor y profesor de historia de la Universidad de Houston, dijo que las leyes de inmigración durante el tiempo en que los abuelos de Martínez llegaron a Estados Unidos no eran muy diferentes que las de ahora. Aquellos que ingresaban al país tenían que cumplir una serie de requisitos si querían permanecer legalmente.

"Lo que era diferente era la falta de aplicación de la ley", dijo San Miguel. "La Patrulla Fronteriza fue creada en 1917, y había sólo un puñado de agentes. No había manera de que pudieran hacer valer la ley".

Lisa Y. Ramos, profesora de historia de la Universidad Texas A&M, dijo que la mayoría de los mexicanos-estadounidenses como Martínez tienen "al menos un miembro de su familia con un pasado indocumentado".

Pero, agregó, lo irónico de Martínez es que ella quizá no sería gobernadora de Nuevo México hoy si sus abuelos no hubieran tomado la decisión de entrar en los Estados Unidos de la manera como lo hicieron.

"No estaría ahí si su abuelo, quien era indocumentado, no hubiera venido", dijo Ramos.