Los abogados franceses del exdictador panameño Manuel Antonio Noriega pidieron hoy su puesta en libertad condicional ante un juez francés con vistas a ser extraditado a su país, una demanda para la que recibirá respuesta el próximo día 23.

Durante una audiencia con el juez de aplicación de penas Henri Moyen, celebrada a puerta cerrada en el interior de la cárcel de la Santé de París, los letrados insistieron en que Panamá ha solicitado la entrega de Noriega, que el Gobierno francés ha autorizado su extradición y que "nada se opone a su salida" de Francia.

El abogado Antonin Lévy, que explicó a Efe el desarrollo de esa vista a puerta cerrada, precisó que la Fiscalía no se opuso a esa demanda de libertad condicional subordinada a la extradición de Noriega a Panamá.

Los abogados de la defensa pretenden conseguir la libertad condicional para Noriega, quien está encarcelado desde su llegada a Francia a finales de abril de 2010, y que pueda ser entregado a Panamá para cumplir diversas condenas y ser juzgado por de cargos que se le imputan en su país.

Durante la vista, que se celebró con la presencia también de un abogado en representación de Panamá, Moyen preguntó directamente al antiguo hombre fuerte del país centroamericano si estaba de acuerdo en su extradición, a lo que respondió afirmativamente, indicaron fuentes implicadas en el caso.

Pero una eventual aceptación de esta solicitud dentro de quince días no significaría automáticamente que puede ser enviado a su país, ya que hay otro procedimiento pendiente ante la Justicia francesa sobre Noriega.

Se trata de una segunda demanda de extradición de Panamá, que fue objeto ayer de una audiencia de la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París, que decidió continuar tramitándola pese a que el Gobierno francés había adoptado en agosto un decreto autorizando la entrega del exdictador.

Esa decisión, que viene a complicar el proceso de extradición en contra de las posiciones tanto de la defensa como de la Fiscalía, que querían el archivo de esta segunda demanda por considerar que la primera -que ya tiene el visto bueno necesario de Estados Unidos- la dejaba caduca, supuso un revés para los planes de que Noriega fuera trasladado a Panamá en unos días o en unas pocas semanas.

El Tribunal de Apelación de París lanzó una solicitud para que Estados Unidos dé su visto bueno a la segunda demanda de extradición -por el asesinato del militar Moisés Giroldi en 1989, que se había sublevado contra el entonces hombre fuerte del país- y volverá a examinar el caso el 16 de noviembre.

Los abogados formalizaron ayer otra petición de liberación respecto a ese procedimiento y esperan que pueda examinarse antes de esa fecha.

La primera demanda de extradición, para la que Estados Unidos había dado su visto bueno en primavera y que fue objeto del decreto del Gobierno francés en agosto, se refiere al asesinato en 1985 del opositor Hugo Spadafora, por el que está condenado en Panamá a 20 años de cárcel.