El diseñador francés Max Azria llenó hoy de color la primera jornada de la Semana de la Moda de Nueva York con su nueva colección para la firma BCBG, unas apuestas llenas de optimismo para la primavera-verano de 2012 y diseñadas para una mujer poderosa a la par que moderna.

"He preparado a una mujer totalmente nueva", aseguró a Efe el modisto poco antes de presentar unos nuevos diseños "llenos de colores y geometrías" y que, a su juicio, son ideales para "una mujer muy fuerte y moderna, con una actitud muy cool, que quiere lucir bonita y a veces sexy".

Con esa intención, Max Azria presentó una colección integrada por treinta diseños en los que los contrastes fuertes fueron los protagonistas, con decididas apuestas por los tonos rojizos, anaranjados e incluso ocres, así como por distintas variaciones de verdes y azules intensos combinados con tonos más neutros.

Azria no escondió así su gusto por el color y llegó a mezclar hasta seis tonos distintos en algunas de sus prendas, ayudado por su apuesta por las figuras geométricas y los toques étnicos, aunque tampoco se olvidó del negro y el blanco que imperaron en algunos de sus diseños en los que profundizó en su estilo "hippy cool".

"El color da un look optimista y tenemos que ser muy optimistas, incluso sin razón", añadió a Efe el reconocido modista, quien llevó sus diseños a un nuevo nivel al presentar prendas más deconstruídas de lo habitual y vestidos con diseños incluso complicados.

Predominaron las prendas largas, aunque en ocasiones dejaban ver las rodillas, con tejidos ligeros y delicados como la seda, el satén o el chifón, y también los diseños con siluetas fluidas y reminiscencias a la Grecia antigua.

"Lo que me gusta de esta colección es que está diseñada para una gran mujer a la que se disfruta mirando", añadió Azria, que incluyó tan sólo dos modelos con pantalones para su línea.

El diseñador dotó a su colección de un cierto carácter urbano al acompañar las prendas de cómodas sandalias de plataforma, en lugar de tacones de aguja, o pequeños bolsos metalizados, y se atrevió incluso a acompañar a una de sus piezas con una moderna y casi deportiva chaqueta transparente, de cremallera y grandes bolsillos.

El modisto fue con esa colección el plato fuerte de la primera jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week de la Gran Manzana, donde, sin embargo, en una ocasión más también presentará en los próximos días sus propuestas para Max Azria, su línea más personal y que lleva su nombre, y Hervé Léger.

La pasarela neoyorquina, que hasta el próximo 15 de septiembre acogerá alrededor de cien diseñadores estadounidenses y de distintas partes del mundo, también presentó hoy el desfile del norteamericano Richard Chai.

Chai, reconocido como mejor diseñador emergente en 2010 por el Consejo de Diseñadores de Moda de EE.UU., mostró conjuntamente sus desenfadadas colecciones para hombre y mujer, en las que también dejó claro su gusto por el color y los estampados florales, así como por los diseños geométricos, y divertidas combinaciones entre faldas y pantalones.

Naranjas y morados reinaron en los 46 diseños que presentó Chai, en los que combinó fibras naturales como el algodón con otras sintéticas como el poliéster para crear un vestuario en el que las prendas femeninas y masculinas se confunden y son casi intercambiables, con una apuesta clara por las camisas y los trajes chaqueta.

Además, hoy se presentan las nuevas apuestas de la firma Tadashi Shoji y también debuta en la pasarela neoyorquina la firma "Candela", de la uruguaya Gabriela Perezutti, que incorpora en su estilo las influencias tradicionales de los gauchos y los caballos con aspectos urbanos y modernos en sus colecciones de zapatos y de "prêt-à-porter".

La Semana de la Moda de Nueva York se celebra una vez más en el Damrosch Park, en el que se ubica el Lincoln Center, y por donde los próximos días se pasearán las propuestas de diseñadores tan reconocidos y respetados como Carolina Herrera, Tommy Hilfigher, Michael Kors, Donna Karan o Narciso Rodríguez.

La moda española estará representada en esta ocasión únicamente por Custo Dalmau y su línea Custo Barcelona, un habitual de la pasarela neoyorquina desde hace más de una década, y que mostrará sus nuevas apuestas veraniegas el domingo, coincidiendo con el décimo aniversario de los atentados del 11-S.