Un periodista iraquí que criticó al gobierno y dijo haber sido torturado por el ejército por protestar por malos servicios públicos fue muerto a tiros el jueves, informó la policía.

Hadi al-Mehdi, de 30 años, tenía un programa semanal en una radiodifusora de Bagdad en el que instó al gobierno a suministrar mejores servicios de agua, electricidad y otros. También usó Facebook para organizar manifestaciones todos los viernes en Bagdad.

Un oficial de policía de Bagdad dijo que al-Mehdi fue acribillado el jueves por la tarde por hombres que usaron pistolas con silenciadores en el barrio de al-Jidida, de mayoría chií. Su muerte fue confirmada por un médico en el hospital Ibn al-Nafis.

Ambos hablaron con la condición de anonimato por no estar autorizados a suministrar la información.

Al-Mehdi era uno de cuatro periodistas que denunciaron haber sido capturados por soldados del ejército después de una manifestación antigubernamental como parte de protestas en todo el país el 25 de febrero.

En una entrevista con la Associated Press en marzo, al-Mahdi dijo que él y los otros fueron capturados en un restaurante de Bagdad después de la protesta y conducidos a un edificio militar. Dijo que le cubrieron los ojos, lo humedecieron y le aplicaron descargas eléctricas mientras ponían música. Fue puesto en libertad después de cuatro días de cautiverio.

Los periodistas dijeron que los soldados querían que admitieran ser baathistas, miembros del partido gobernante bajo Saddam Hussein. Todos negaron toda conexión con terroristas o el régimen de Saddam.

El Comité de Protesta de Periodistas dijo que 150 periodistas han muerto en Irak desde 1992, lo que lo convierte en el país más peligroso para la profesión.