Descoloridas y olvidadas marcas occidentales se están quitando el polvo y regresando a la vida gracias a empresas en Asia que tienen como objetivo el floreciente número de personas que buscan marcas que empaten con el estilo de vida de la nueva clase media.

Los asiáticos han estado comprando o solicitando licencias de nombres de moda, muchos de ellos europeos con largas y ricas carreras que incluyen colecciones con la realeza u orígenes de alta costura. Muchas de ellas han dejado de ser favoritas en casa y ahora buscan atraer a los nuevos adinerados de la región.

Entre ellas está Aquascutum, fundada en 1851 y cuyas gabardinas fueron usadas por oficiales británicos en las dos guerras mundiales. La marca británica fue famosa entre las estrellas del cine de las décadas de 1950 y 1960, pero años después su atractivo se apagó. Pero en 2009 una empresa de Hong Kong compró los derechos para Asia y ahora tiene decenas de tiendas Aquascutum en China y otras partes.

La estrategia de revitalizar marcas cansadas ha demostrado ser especialmente exitosa en China, hogar de un gran número de nuevos ricos combinado con una cultura que está demasiado consciente de las marcas y el estatus.

Se prevé que China sea el tercer mercado mundial de artículos de lujo dentro de cinco años, de acuerdo con un sondeo dado a conocer en mayo por la empresa Bain & Company.

Mientras marcas como Gucci o Chanel pueden estar todavía fuera del alcance, "es posible que las empresas compren marcas menos conocidas", dice Vincent Lui, analista de Boston Consulting Group en Hong Kong.

La hongkonesa Trinity, pionera en esta estrategia, compró marcas o tiene licencias de un puñado de nombres italianos y británicos de ropa de hombre que han sido arrinconados en sus mercados locales por las nuevas tiendas de moda rápida.

Hace tres años, Trinity compró Kent & Curwen, una marca inglesa que data de 1926 que ya sólo tiene una tienda en Gran Bretaña. En contraste, la marca ya tiene 95 sucursales en China.

Trinity también posee la licencia asiática para Gieves & Hawkes. La sastrería británica data de 1771 y es mejor conocida por haber vestido al príncipe Guillermo para su boda con Kate Middleton.

A principios de este año, Trinity compró la marca francesa Cerrutti 1881, fundada por el diseñador italiano Nino Cerrutti, quien ganó fama en la década de 1980 por vestir a artistas como Michael Douglas, Richard Gere y Bruce Willis en sus películas.

En tanto, la editorial de revistas para adultos Playboy Enterprises, que ha visto caer su popularidad por la competencia de las páginas para adultos en internet, autorizó que su nombre sea comercializado en Asia y en un club nocturno en Macao como una forma de obtener ganancias.