La vicepresidenta de la Comisión Europea (CE) y responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes, informó hoy de una propuesta para la adopción obligatoria del "eCall", el sistema europeo de llamadas de emergencia, que debería estar integrado en todos los coches de nueva factura de la UE en 2015.

"Creemos que la implantación obligatoria es necesaria", enfatizó Kroes en una intervención en la Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo, donde presentó la nueva recomendación comunitaria.

El "eCall" consiste en un dispositivo incorporado en el coche que se activa cuando se sufre un accidente y se conecta automáticamente con el 112, el número de teléfono europeo para los servicios de emergencias, a los que transmite un mínimo de datos esenciales, como las coordenadas exactas de la ubicación del vehículo.

Según los cálculos de la CE, este dispositivo tiene un coste de menos de 100 euros por automóvil y podría salvar hasta 2.500 vidas en las carreteras europeas.

"El servicio paneuropeo de eCall tiene el potencial de reducir el número de víctimas en las carreteras en al menos un 4 % y, el de heridos graves, en al menos un 6 %. Esto quiere decir que se podría salvar una vida cada seis horas si se despliega el eCall", explicó Kroes ante los eurodiputados.

Además, esta tecnología puede acelerar la llegada de los equipos de urgencia aproximadamente un 40 % en las áreas urbanas y un 50 % en las rurales.

El documento aprobado hoy por la Comisión es un llamamiento para que los Estados miembros, los fabricantes de automóviles y los operadores de telecomunicaciones apoyen este sistema de llamadas de emergencia.

El objetivo es lograr que los países se aseguren de que los operadores de redes dan el mismo tratamiento a los avisos de eCall que a cualquier llamada al 112: dándole prioridad y sin cargar ninguna tarifa.

Por lo que respecta a las cuestiones de privacidad, este sistema no permite el rastreo de vehículos puesto que permanece "dormido" y no envía ninguna señal hasta que el vehículo sufre un choque, momento en el que se activa.

Actualmente, sólo el 0,7 % de los vehículos de pasajeros en la Unión Europea están equipados con este tipo de dispositivos, lo que no ofrece suficiente interoperabilidad o continuidad en el conjunto de la UE.

Dada la "lentitud" con que los Estados miembros están incorporando este servicio, que en la 2009 Bruselas instó a adoptar voluntariamente, la Comisión ha decidido emprender acciones legislativas para su despliegue obligatorio en todos los vehículos nuevos en 2015.

Kroes indicó asimismo que la CE está preparando una campaña de sensibilización y que un grupo de trabajo está estudiando la introducción de estos dispositivos en los coches más antiguos. EFE