El "zar" antidrogas de EE.UU., Gil Kerlikowske, dijo en entrevista con Efe que la cooperación con México en la lucha contra el narcotráfico "nunca ha sido mayor" pero, a su juicio, para que ésta mejore aún más debe regresar a manos de civiles.

"La cooperación con las autoridades mexicanas para interceptar las drogas ha producido un gran aumento en los decomisos" en la frontera, señaló Kerlikowske, poco antes de la divulgación hoy de un informe anual sobre el consumo de drogas en Estados Unidos.

"Incluso en los dos años que llevo en el cargo, la cooperación, la confianza y la relación entre las autoridades policiales en ambos lados de la frontera nunca han sido mayores (..) en realidad se ha logrado mucho progreso", observó Kerlikowske, titular de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca.

Pero para que los avances de la Iniciativa Mérida, un plan de seguridad regional iniciado en 2008 para estrechar la cooperación antinarcóticos, mejoren más, Kerlikowske indicó que comparte la intención expresada por el Gobierno mexicano sobre la eventual desmilitarización de la lucha antinarcóticos.

"La aplicación de la ley y la vigilancia policial necesitan realizarse con la policía, no con los militares. La policía necesita ser profesional y fiable, y tener la confianza de los ciudadanos", recomendó Kerlikowske, exjefe de la policía entre 2000 y 2009 en Seattle (Washington).

Kerlikowske dijo entender que México probablemente no esté listo para replegar a los militares que, bajo órdenes del presidente Felipe Calderón, combaten a los carteles. Se calcula que la narcoviolencia ha causado unas 41.300 víctimas en México desde finales de 2006, incluyendo cerca de 7.000 en lo que va de este año.

Para Kerlikowske, "una meta sería continuar por ese camino de mejoras en el imperio de la ley, en el sistema de justicia y en la policía".

Preguntado sobre la queja de México de que la demanda de drogas en EE.UU. sustenta el lucrativo negocio del narcotráfico, Kerlikowske señaló que también las autoridades mexicanas han visto un aumento en el consumo.

Estados Unidos "no es el único sitio en el que se usan o consumen drogas ilícitas", apuntó el funcionario, al calificar el informe difundido hoy sobre el consumo de drogas en su país como "un paso en la dirección correcta".

Según ese informe, el consumo de drogas en EE.UU. no registró un aumento significativo entre 2009 y 2010, y se mantiene en 8,9 % entre las personas de al menos 12 años de edad (22,6 millones de personas).

Otro informe, divulgado ayer por el Departamento de Justicia, señaló que el consumo de drogas ocasionó pérdidas superiores a los 193.000 millones de dólares en 2007 en EE.UU., donde los narcotraficantes mexicanos parecen ganar terreno.

Al respecto, Kerlikowske señaló que los narcotraficantes en EE.UU. "siempre" han recurrido a narcos extranjeros para el suministro de drogas, ya sea cocaína procedente de Colombia, u otras drogas de México.

"No es que el cartel de Sinaloa en México esté tomando decisiones sobre comando y control en alguna ciudad estadounidense. Creo que es lo tradicional de la oferta y demanda: los narcotraficantes en EE.UU. van al cartel de Sinaloa para obtener drogas, venderlas y distribuirlas acá", aseguró.

Es también un patrón que, según Kerlikowske, corroboran otras autoridades policiales, quienes "no están viendo que los narcotraficantes en EE.UU. reciban dirección y control desde algún centro en México".

Kerlikowske evadió comentar sobre el escándalo tras el fracaso de la operación encubierta "Rápido y Furioso", que entre 2009 y 2010 permitió el ingreso ilegal de unas 2.000 armas a México con el fin de seguir a los compradores presuntamente relacionados con los carteles de narcotráfico, pero una vez que cruzaron la frontera las autoridades estadounidenses le perdieron el rastro.

La operación, a cargo de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), es objeto de sendas investigaciones del Departamento de Justicia y el Congreso.

Pero Kerlikowske sí enfatizó que Washington busca "hacer todo lo posible" para frenar tanto el flujo de drogas hacia EE.UU. como el de armas y dinero al contado que va a México.

María Peña