Los incendios forestales han destruido hasta el jueves casi 1.400 viviendas en el centro de Texas, donde los bomberos llevan días intentando controlarlos.

Un total de 1.386 estructuras residenciales han sido quemadas, dijo Robbie Barrera, agente del Departamento de Seguridad Pública del estado, e indicó que el fuego está contenido en un 30%.

Azuzado por intensos vientos y una sequía extrema, el incendio de más de 13.350 hectáreas (33.000 acres) ha ennegrecido unos 116 kilómetros cuadrados (45 millas cuadradas) dentro y en las afueras de Bastrop, a unos 40 kilómetros (25 millas) al este de Austin, dejando dos muertos y 5.000 residentes aún fuera de sus casas, según dicho departamento.

El presidente Barack Obama telefoneó al gobernador Rick Perry para decirle que el gobierno federal seguiría proporcionando asistencia en el combate de incendios y rápidamente evaluaría las solicitudes de más ayuda, indicó la Casa Blanca.

Casi 800 hogares fueron quemados en el área de Bastrop, reportó el miércoles el Servicio Forestal de Texas.

"Mi casa, la de mi cuñada, la de su hermano, la de mi suegra y la de tres cuñados han desaparecido", afirmó el aval de fianzas Dennis Silman, de 53 años, el miércoles frente al centro de convenciones del condado, adonde acudió para informarse sobre la asistencia federal. "Todo ha desaparecido ahora".

Los bomberos no pueden utilizar una de sus armas más poderosas contra los incendios, ya que no han ensamblado los tanques ni los tubos para llenar con retardador de fuego un avión comercial especialmente adaptado, ni cuentan con un piloto para volarlo.

El DC-10 llegó el miércoles desde California, pero no será utilizado para combatir el incendio al menos hasta el viernes. Holly Huffman, portavoz del servicio forestal, dijo que las autoridades necesitan tiempo para armar el equipo y preparar el retardador.

Incluso si el avión y el equipo estuvieran listos antes, los funcionarios no tienen quién lo vuele porque el piloto que iba a operarlo ha trabajado 14 días seguidos y debe tomar dos jornadas de descanso de acuerdo con las políticas.