Las autoridades de antiterrorismo de Estados Unidos investigaban el viernes una amenaza creíble pero sin confirmar de que al-Qaida detonará un coche-bomba en algún puente o túnel de las ciudades de Nueva York o Washington.

Se trata de la primera vez que se menciona una "conjura activa" preparada para que coincida con la conmemoración solemne de los ataques del grupo terrorista que dejaron casi 3.000 muertos el 11 de septiembre de 2001.

Las autoridades de antiterrorismo investigaban desde el jueves la amenaza, en tanto que las policías de Nueva York y Washington dijeron que incrementarían sus contingentes, que ya estaban reforzados, a la luz de la información de espionaje más reciente.

La policía intenta la captura de tres personas que van en camino a Estados Unidos o que ingresaron en fecha reciente en el país, según la información detallada que recibió el miércoles en la noche el servicio de espionaje de Estados Unidos, dijeron las autoridades.

Según la información, al-Qaida pretende perpetrar detonar un coche-bomba en una de las dos ciudades que hace 10 años fueron blanco de los ataques.

El vicepresidente Joe Biden dijo el viernes que no está confirmado que alguien haya viajado a Estados Unidos para participar en tal conjura aun cuando el aviso procedía de una fuente creíble. "No hay certeza", apuntó.

"Lo que más nos preocupa es lo que definen como un 'atacante solitario', un solo actor, no un plan complicado en extremo como el que se utilizó para derribar las Torres Gemelas del Centro de Comercio Mundial", dijo Biden, quien se presentó en tres programas televisivos el viernes por la mañana.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, viajó el viernes en el metro para garantizar a los usuarios que la ciudad está totalmente preparada para hacer frente a cualquier posible amenaza terrorista en antelación al aniversario de los ataques.

El comisionado de la policía, Raymond Kelly, dijo el jueves que la policía reforzó la seguridad en puentes y túneles, inspecciona vehículos, revisa estacionamientos en busca de bombas y aumentó el arrastre de vehículos estacionados indebidamente.

A los usuarios en Nueva York se les aviso que advertirían una presencia mayor de elementos de seguridad en las dos principales estaciones ferroviarias — Grand Central y Pennsylvania — y en la estación del metro de Times Square.

Numerosos efectivos con uniforme de camuflaje se movilizaban entre la multitud de usuarios y estaban muy atentos ante paquetes sospechosos en la estación Pennsylvania.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, dueña del centro comercial, también se encontraba el viernes en un mayor estado de alerta.

El portavoz Steve Coleman, dijo que se incrementarían las inspecciones a los vehículos en todos los cruces, la presencia policial en todas las instalaciones y las revisiones de maletas en los aeropuertos, así como en las terminales de autobuses y del tren.

En Washington, la presencia de la policía fue incrementada y la jefa de la policía de la ciudad, Cathy Lanier, dijo que los agentes trabajarán turnos de 12 horas en el futuro próximo.

Lanier dijo que los cambios de horarios fueron "parte de nuestro plan" y que "mantener cierto sentido de imprevisbilidad es esencial para la eficacia de cualquier plan de seguridad".

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Los periodistas de The Associated Press Matt Apuzzo, Lolita C. Baldor, Julie Pace y Eric Tucker en Washington, y Tom Hays en Nueva York colaboraron con este despacho. Eileen Sullivan está en Twitter como @esullivanap.