La ex consejera delegada de Yahoo, Carol Bartz, despedida esta semana de forma fulminante, arremetió contra los miembros del consejo de administración de la compañía, a los que llamó "idiotas", en una entrevista publicada hoy por Fortune.

En sus primeras declaraciones públicas tras su sorprendente salida de Yahoo, Bartz llegó a decir que los miembros del consejo la "jodieron" con su destitución, que se produjo el martes mediante una llamada telefónica del presidente de la empresa, Roy Bostock.

La exejecutiva de Yahoo aseguró que Bostock le leyó un documento preparado por el departamento legal y Bartz le recriminó por no tener "las pelotas" de darle la noticia con sus propias palabras.

"Pensé que tenías más clase", le dijo Bartz, según reprodujo en la entrevista.

Carol Bartz tomó posesión del cargo de consejera delegada de Yahoo en enero de 2009 después de 14 años al frente de la empresa de diseño de software Autodesk.

Su objetivo era mejorar la situación del gigante de Internet, que en 2008 pasó por uno de sus peores momentos tras un acuerdo fallido con Microsoft y que no era capaz de seguir el ritmo de Google.

Bartz redujo costes y realizó despidos durante los meses que estuvo en Yahoo, aunque los ingresos continuaron estancados y los beneficios fueron irregulares.

La ex consejera delegada afirmó que el consejo de administración sabía que "no habría crecimiento de los ingresos hasta 2012", aunque finalmente la pusieron en la calle.

"El consejo estaba tan espantado de ser calificado como el peor consejo del país -en referencia a la gestión anterior a su llegada- (que) ahora están tratando de demostrar que no son los idiotas que son", explicó Bartz.

Yahoo, que busca un sustituto para Bartz, designó de forma interina para el cargo al actual director financiero de la compañía, Tim Morse, a quien ella denominó como "un buen tipo".

El despido improcedente de Carol Bartz podría suponerle una indemnización a la exdirectiva de hasta 10 millones de dólares en dinero y acciones de Yahoo.

Los activos de Yahoo han subido un 11,8 por ciento en Wall Street desde la destitución de Bartz.