Un tribunal de justicia de San Salvador inició hoy el juicio contra tres salvadoreños acusados del asesinato de la esposa de un funcionario de la Interpol, ambos mexicanos, en un atentado en 2010.

Los acusados son los supuestos pandilleros José Samuel Arias y Jaime Esaú Umaña, y Diego Alvarenga, quien mantenía una relación sentimental con la fallecida, Claudia Ivette Torres de Medina, según la Fiscalía General de la República (FGR).

La Fiscalía ha establecido que Alvarenga y Torres de Medina fueron los autores intelectuales de dos atentados contra el funcionario de Interpol, Guillermo Medina, que sufrió heridas en ambos hechos, en el segundo de los cuales ella murió tiroteada accidentalmente.

El juicio contra Arias, Umaña y Alvarenga por los delitos de "homicidio agravado, homicidio tentado y agrupaciones ilícitas" se inició hoy en el Tribunal Especializado de Sentencia "A" de San Salvador, según un boletín del Órgano Judicial.

Las autoridades detuvieron a los tres implicados el 11 de junio de 2010, meses después del segundo atentado a tiros contra el matrimonio mexicano, que iba a bordo de su automóvil por un bulevar de la capital salvadoreña, el 23 de abril de ese año.

El comunicado señaló que "Arias y Umaña, a bordo de una motocicleta, supuestamente dispararon al vehículo en que se conducían las víctimas", en una acción dirigida contra el funcionario de Interpol, "pero accidentalmente provocaron la muerte de Claudia".

Tras la captura de los tres salvadoreños, las autoridades locales y de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) descartaron que el atentado contra Medina tuviera relación con su trabajo en ese organismo.

El jefe de la Unidad contra el Crimen Organizado de la Fiscalía, Rodolfo Delgado, explicó a la prensa el 12 de junio de 2010 que Torres de Medina y Alvarenga fueron los autores intelectuales de los hechos y que la muerte accidental de ella fue producto de la "falta de pericia del tirador".

Indicó que entre ambos existía "una relación sentimental" desde octubre de 2009 y que Alvarenga era instructor de natación de los hijos de la fallecida.

Alvarenga participó como "tirador" en el primer ataque perpetrado el 4 de febrero de 2010 contra Medina, quien recibió tres impactos de bala.

"Debido a que habían fallado en el intento de asesinar a la víctima" en esa primera ocasión "es que tanto Claudia Ivette como Diego Alejandro Alvarenga Roque deciden contratar a los pandilleros" Arias y Umaña, detalló Delgado.

El secretario general de la Interpol, Ronald Noble, dijo también el 12 de junio de 2010 en París que no había "ninguna prueba" de que el atentado tuviera relación con el trabajo policial de Medina.