El primer ministro rebelde libio, Mahmud Yibril, advirtió hoy que "la batalla por la "liberación del país no ha terminado", pero sin dejar de mirar al futuro con un mensaje de reconciliación y unidad.

En su primera visita a Trípoli desde que la capital fuera conquistada por los insurrectos hace diez días, Yibril sugirió, en una rueda de prensa, que los rebeldes atacarán las ciudades aún en poder de los gadafistas si éstos no se rinden antes de que el sábado expire el ultimátum.

"Tenemos tres retos por delante: el primero es la batalla contra nosotros mismos. Debemos tener la habilidad para olvidar el pasado y construir el futuro juntos, porque es lo único que nos puede ayudar", afirmó.

"El segundo es saber que no podemos cambiar el pasado y ser capaces de reconciliarnos. Debemos elegir entre mirar hacia atrás y caminar hacia delante", insistió.

"Y el tercero, que no podemos olvidar que aún existen ciudades en poder del antiguo régimen. Quizá hay que gente que piensa que todo ha acabado y el antiguo régimen ha desaparecido", resaltó.

A este respecto, Yibril aludió en particular al conflicto en el oasis de Bani Walid y la ciudad de Sirte, que junto a la localidad de Sebha constituyen los últimos tres grandes bastiones leales al coronel Muamar el Gadafi.

El jefe del Consejo Nacional de Transición libio (CNT) dio a entender que el proceso negociador para la entrada pacífica en esas localidades ha fracasado, y que su asalto puede ser cuestión de escasos días.

"Tenemos derecho a defendernos incluso antes del próximo sábado. Nos hemos esforzado para impedir un derramamiento de sangre, pero no no parece que la otra parte esté dispuesta a evitarlo", subrayó.

En las últimas semanas, las fuerzas insurrectas han acumulado miles de hombres y armas frente a las tres poblaciones, especialmente frente a Bani Walid, localidad del desierto donde los rebeldes creen que podrían estar escondidos Seif al Islam y Saadi, dos de los hijos más belicosos de Gadafi.

Algunas fuentes militares rebeldes apuntan a que en el citado oasis podrían estar ocultos, incluso, el propio dictador, cuya captura Yibril calificó hoy, jueves, de fundamental para garantizar la transición y la reconciliación nacional.

"Como ya he dicho, estamos librando dos batallas: una contra Gadafi y su régimen, y otra mucho más importante y difícil, la batalla de la reconstrucción y la reconciliación nacional", agregó.

Al hilo de este argumento, restó importancia al último mensaje atribuido al coronel, en el que éste incitó a los libios a levantarse en armas contra aquellos que, en su opinión, no son más que "mercenarios y perros callejeros".

Sin entrar en especulaciones sobre el paradero de Gadafi, Yibril dijo que "no sería inteligente por nuestra parte decir donde está. Y en caso de que hubiera escapado a otro país, solicitaríamos su entrega. Ha cometido crímenes en contra de la humanidad".

En el plano estrictamente político, el primer ministro rebelde volvió a pedir a los libios solidaridad para no perder la oportunidad de construir una Libia estable, segura, integrada en la comunidad internacional, constitucional, democrática y con una sociedad de derechos.

"Insto a todos los libios a estar unidos y tener una sola palabra. A no luchar unos contra otros y a trabajar juntos en una nueva constitución", recalcó Yibril antes de recordar que una vez completada la transición, no tiene intención alguna de aferrarse al poder.

Y lanzó una última advertencia: "si veo que no existe un objetivo común, abandonaré".

El hecho de que no hubiera viajado hasta la fecha a la capital había sido criticada con dureza incluso por miembros del propio CNT, y había alentado las especulaciones sobre un posible fisura entre el mando militar y las fuerzas políticas, que Yibril hoy desmintió.

En este sentido, el primer ministro aseguró que el hecho de que la autoridad de transición no haya trasladado aún sus actividades plenas a la capital desde Bengasi se debe "únicamente a cuestiones logísticas".

"El gobierno interino ya ha comenzado a trabajar en Trípoli y a mudarse. Esperamos que este proceso sea culminado a final de la próxima semana", aclaró.

Por Javier Martín.