El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá hoy, previsiblemente, los tipos de interés para la zona del euro en el 1,5 % y publicará sus nuevas proyecciones macroeconómicas de crecimiento e inflación.

El consejo de gobierno del BCE se reúne tras un mes en el que se ha intensificado la crisis de endeudamiento de la zona del euro y la entidad ha tenido que intervenir en el mercado secundario de deuda soberana para apoyar a España e Italia.

La preocupación por las finanzas de EEUU y la zona del euro ha aumentado en agosto y se han deteriorado las perspectivas de crecimiento global, lo que ha contribuido a que caigan con fuerza las bolsas ya que los ajustes fiscales necesarios frenarán el crecimiento económico los próximos años a ambos lados del Atlántico.

La reaparición de tensiones en los mercados financieros y la ralentización del crecimiento económico de Europa alejarán al BCE de volver a subir el precio del dinero este año, como se preveía hasta ahora, según los expertos del banco UniCredit.

El BCE ha incrementado este año su tasa de interés rectora en dos ocasiones de forma moderada, a contracorriente de otras entidades como la Reserva Federal estadounidense, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra y como ya hizo en julio de 2008, dos meses antes de que la quiebra de Lehman Brothers le obligara a bajarla a un nivel mínimo histórico.

El Sveriges Riksbank (Banco Central de Suecia) mantuvo ayer su tasa rectora en el 2 % y pospondrá los próximos incrementos, ya que espera ahora que la ralentización de la economía sueca va a ser más pronunciada que lo previsto en julio.

La economía de la Unión Europea y la zona del euro creció en el segundo trimestre un 0,2 % en relación al primero.

Los mercados prevén un cambio en el tono del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en su penúltima rueda de prensa al frente de esta entidad monetaria.

El BCE dirá probablemente que los riesgos para la estabilidad de precios están equilibrados, lo que significa que no es tan urgente una subida de la tasa de interés rectora para frenar las presiones inflacionistas.

Los expertos prevén que el BCE revisará a la baja sus previsiones de crecimiento e inflación de la zona del euro en 2011 y en 2012 y se pronunciará sobre las actuales tensiones en los mercados de renta variable, fija y de dinero.

Los bancos comerciales de la zona del euro depositaron ayer en el BCE una nueva cantidad récord anual de 169.640 millones de euros (166.848 millones el lunes), pese a que la entidad monetaria sólo remunera los depósitos con un interés del 0,75 %, lo que muestra el aumento de las tensiones en el mercado de dinero, donde los institutos se prestan entre ellos.

El BCE ha tenido que intervenir en el mercado secundario de deuda soberana para apoyar a España e Italia, cuyas primas de riesgo superaron los 400 puntos básicos respecto al Bund (bono alemán a diez años), que sirve de referencia.

El banco europeo comenzó el 8 de agosto a comprar deuda pública de España e Italia y ha contribuido a que caigan las primas de riesgo y el interés.

La rentabilidad de la deuda italiana se situaba hoy en el 5,1 % y la de la española en el 5 %, mientras el interés del Bund era del 1,87 %.

Hasta que los parlamentos de los Estados de la zona del euro aprueben el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, el BCE es la única institución europea que puede comprar deuda soberana de países con dificultades y garantizar su solvencia, según algunos expertos.