Peyton Manning fue operado de nuevo por una lesión en el cuello y no se sabe cuándo volverá a jugar con los Colts de Indianápolis.

Manning se sometió el jueves a su tercera cirugía en 19 meses, un procedimiento que podría dejarlo fuera de acción no sólo para el encuentro del domingo, el primero de la temporada, ante Houston, sino por mucho más tiempo. El partido dominical será el primero que se perderá Manning en 14 temporadas dentro de la NFL.

Directivos del equipo informaron que la intervención quirúrgica se realizó "sin problemas".

"Este procedimiento se realiza regularmente en todo tipo de personas, dedicadas a cualquier actividad, incluidos los jugadores de fútbol (estadounidense) profesional", informó el equipo en un comunicado. "La reahabilitación tras esta cirugía suele ser un proceso necesario. Por lo tanto, no se emitirá por el momento un estimado sobre la fecha en que se espera su regreso. Mantendremos a Peyton en el plantel de jugadores en activo mientras no tengamos un panorama claro de su proceso de recuperación".

El comunicado de los Colts surgió apenas horas después de que el dueño del equipo, Jim Irsay, escribió en Twitter que Manning podría estar inactivo "por un tiempo", y el entrenador Jim Caldwell prometió aclarar pronto la situación. Los Colts pudieron haber enviado a Manning a la lista de los reservistas lesionados para dejar vacante un lugar en la plantilla, pero hubiera significado que el quarterback no jugara toda la temporada, la cual concluye en febrero, con el Super Bowl, que en esta ocasión se disputará en el Lucas Oil Stadium, en el centro de Indianápolis.

Poco después de que ESPN reportó la cirugía, los dirigentes del equipo confirmaron que Manning, cuatro veces nombrado el jugador más valioso de la NFL, fue sometido a una fusión de vértebras del cuello, para atender el problema con un nervio, que seguía dando problemas al mariscal de campo.

"Peyton comenzará de inmediato el régimen de rehabilitación definido por el cirujano", informó el equipo.

Para Manning, uno de los jugadores más constantes de la liga, la operación representa un nuevo capítulo en el receso más frustrante que ha tenido entre temporadas durante toda sus carrera.

Ha lidiado ya con un paro patronal de cuatro meses y medio, que le impidió ejercitarse con los masajistas del equipo luego de la cirugía anterior, practicada el 23 de mayo, para reparar un nervio. Además, no pudo negociar un nuevo contrato con los Colts durante el cierre.

Luego, comenzó el entrenamiento en la lista de jugadores que no podían realizar actividades físicas, lo que le impidió practicar con sus compañeros hasta el 29 de agosto.

Tras una semana de prácticas, Manning sintió dolor de espalda. Ahora, se ha sometido a la operación, apenas un día después de que los Colts lo descartaron para el partido del domingo, lo que puso fin a una racha de 227 encuentros en los que jugó de inicio, la segunda más larga, después de Brett Favre, entre los quarterbacks de la NFL.

Manning, de 35 años, firmó en julio un contrato por 90 millones de dólares. Se le operó también del cuello en febrero del 2010.

Con Manning, los Colts han sido constantes candidatos al Super Bowl. Sin él, el equipo más dominante en la División Sur de la Conferencia Americana desde su creación, enfrenta un panorama complicado.

Tratará de ser el primer equipo que disputa el Super Bowl en su estadio, sin tener a Manning al frente de la ofensiva, al menos durante buena parte de la campaña.

Kerry Collins sería el quarterback el domingo. Ningún otro jugador, salvo Manning, ha comenzado un partido con los Colts como mariscal de campo, desde que Jim Harbaugh lo hizo el 21 de septiembre de 1997.