John Galliano, el ex diseñador de Christian Dior que lanzó insultos antisemitas en un bar, recibió el jueves una sentencia suspendida luego de que la corte tomase en cuenta su disculpa.

Galliano, que no estuvo presente en el tribunal, no fue sentenciado a prisión. Se le impuso una multa suspendida de 6.000 euros (8.400 dólares), que quedará registrada como antecedente penal pero que no tendrá que pagar.

Sin embargo, se le ordenó pagarle 16.500 euros (23.200 dólares) en costos penales a los demandantes — tres individuos y cinco asociaciones antirracismo — además de la suma simbólica de 1 euro(1,40 dólares) en daños a cada uno.

El tribunal de París lo halló culpable de proferir "insultos públicos en base a origen, afiliación religiosa, raza o etnicidad" en dos incidentes en un bar en la capital francesa.

Las acusaciones a principios de año le costaron a Galliano su empleo en la lujosa casa de modas y conmovieron el ambiente de la moda.

El diseñador británico de 50 años dijo que no podía recordar los incidentes debido a que en ese momento estaba bajo los efectos del alcohol y de medicamentos recetados. Agregó que lamentaba "la tristeza que ha causado todo este asunto".

El juez dijo en la corte que dictaminó que Galliano tenía "conciencia suficiente de sus actos pese a su adicción y su estado frágil". Pero la corte también tomó en consideración que se disculpó con los demandantes durante un juicio en junio y apuntó los "valores de tolerancia" en su trabajo.

Su abogado, Aurelien Hamelle, lo calificó como "una señal realmente fuerte de la corte".

A una pregunta sobre los futuros planes de Galliano, solo dijo que su cliente está "mirando hacia adelante" y que "continuará cuidando de sí mismo".

Luego de 15 años de éxitos en la casa Dior, la brillante carrera del extravagante diseñador se vino abajo luego que una pareja alegó que fue acosada por Galliano mientras tomaban unos tragos en el café de moda La Perle el 24 de febrero en París.

Otra mujer pronto hizo declaraciones similares de un incidente separado en el mismo café. Días después, el tabloide británico The Sun publicó un video en el que Galliano, visiblemente ebrio, insulta a otro cliente del café y dice: "Yo amo a Hitler".

Al propagarse el video en Internet, Dior tomó rápidamente una dura decisión contra el hombre al que había tratado como un icono, despidiendo a Galliano días antes de la presentación de su colección otoño-invierno 2011 en marzo.

Durante su juicio en junio, Galliano parecía una sombra de su otrora inflado ser.

En una extensa y de momento emotiva declaración, Galliano dijo con humildad al panel de tres jueces que lamentaba "la tristeza que ha causado todo este asunto".

Dijo que había acudido a una clínica de rehabilitación en Arizona y que se estaba recuperando de adicciones al alcohol, las pastillas para dormir y barbitúricos, hábitos que achacó a las presiones de la industria de la moda.

Galliano — nacido Juan Carlos Galliano de madre española en el enclave británico-ibérico de Gibraltar — rechazó cualquier sugerencia de que sea fundamentalmente racista, diciendo que su trabajo multicultural hablaba por sí mismo.

Sus extravagantes colecciones se han inspirado en culturas desde el pueblo Massai en Kenia hasta las geishas de Japón.

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El corresponsal de AP Pierre-Antoine Souchard, en París, contribuyó con este despacho.