Dirigentes indígenas del sur de la Amazonia brasileña visitaron el jueves la capital para alertar a las autoridades sobre su temor ante eventuales cambios en el sistema de salud para las comunidades autóctonas.

Los 26 representantes de ocho etnias del Parque Nacional do Xingu, en el estado de Mato Grosso, se reunieron con funcionarios de la Fundación Nacional del Indio (Funai) y la recién creada Secretaría Nacional de Salud Indígena para manifestar sus preocupaciones.

Yakomini Cobaiaxe, dirigente de la etnia awete, explicó que la atención de salud en el parque nacional es prestada por el Instituto de Pesquisa Etno Ambiental do Xingu (IPEAX), organización que sería retirada por una decisión del gobierno de modificar los contratos con las entidades encargadas de atender a las comunidades autóctonas.

"IPEAX tiene cinco años de trabajar con nosotros, ellos han contratado médicos y enfermeros con perfil para atender a nuestras aldeas. Nosotros reivindicamos que ellos continúen", dijo Cobaiaxe a la AP en la sede de la Funai.

Según Cobaiaxe la presencia de esa entidad, que cuenta con médicos, enfermeras y dentistas que atienden en un pequeño hospital y salen a visitar aldeas, ayudó a combatir males que acosan a los indígenas como tuberculosis, varicela y sarampión.

No obstante, José Moreira, portavoz de la Secretaría de Salud Indígena, explicó que la decisión del gobierno de modificar los contratos con las entidades que atienden la salud indígena apunta a mejorar el servicio a las comunidades.

"Podemos garantizar que no habrá interrupción en la atención a las comunidades. La atención continuará en el mismo nivel o mejor de lo que estaban porque los nuevos contratos va a hacer más exigencias a las organizaciones", aseguró Moreira.

En el Parque Nacional do Xingu viven 3.300 indígenas distribuidos en ocho etnias, cada una de las cuales habla su propia lengua.

La Secretaría de Salud Indígena fue creada en octubre de 2010 para organizar la atención médica de los más de 600.000 pobladores autóctonos de Brasil.