El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Ben Bernanke, indicó hoy que el banco central "está preparado para emplear sus herramientas para estimular la economía de manera apropiada", pero no desveló si recurrirá a ellas en la próxima reunión del organismo a finales de mes.

En un esperado discurso en Minneapolis, Bernanke reconoció que "el crecimiento de EE.UU. es mucho menos robusto de lo esperado" y se mostró "sorprendido" por la inusual debilidad del gasto doméstico, que en este país supone cerca del 70 % de la economía.

El presidente de la Fed mantuvo su tono de cautela, y señaló que los datos indican que la recuperación económica de EE.UU. se irá fortaleciendo con el tiempo.

En su intervención, Bernanke volvió a hacer un llamado a los legisladores para que combinen la necesidad de devolver las finanzas públicas a una senda sostenible con medidas de revitalización del crecimiento.

"Del mismo modo que es urgente una acción decisiva y pronta para poner las finanzas gubernamentales en una trayectoria sostenible, los legisladores no deberían, como consecuencia, dejar de lado la fragilidad de la recuperación económica", aseguró.

Por ello, Bernanke advirtió que "un sustancial ajuste fiscal en el corto plazo podría añadir viento en contra al crecimiento económico y empleo".

El empleo, que junto con la inflación centran el doble mandato de la Fed, es la principal preocupación de los estadounidenses, quienes han visto cómo la tasa de desempleo se ha mantenido en torno al 9 % en lo que llevamos del año.

Precisamente, está previsto que el presidente Barack Obama presente hoy su plan para su creación de empleo ante el Congreso de Estados Unidos.

Asimismo, Bernanke quitó importancia a los temores de presiones inflacionarias en la economía estadounidense al afirmar que las "expectativas a largo plazo permanecen estables", dentro del objetivo marcado por la Fed de un máximo del 2 % para fin de año.

Los expertos han descartado en los últimos días que la Fed, en su próxima reunión del 20 y 21 de septiembre, vaya a poner en práctica un nuevo paquete de estímulo monetario como el del año pasado.

Entre las herramientas monetarias a su disposición, varios analistas han indicado que la Reserva Federal podría estar considerando reducir sus posiciones en bonos a corto plazo y aumentar las de bonos a largo plazo, con el objetivo de rebajar las tasas de interés a largo plazo.

En su último encuentro, los miembros de la Fed anunciaron su intención de mantener los tipos de interés por debajo del 0,25 %, en vigor desde finales de 2008, hasta "mediados de 2013" al asumir que el crecimiento económico va seguir siendo "modesto".