El cineasta, guionista y escritor argentino Santiago Amigorena reconoce que la literatura tiene un mayor coste personal para él que el que puede tener la dirección de cine, un aspecto de su carrera que ha vuelto a abordar con el filme "Another Silence".

En una entrevista hoy con Efe en Venecia, en cuyo festival de cine ha presentado "Another Silence" dentro de la sección paralela de las "Jornadas de Autor", Amigorena explica que su idea es seguir compaginando la escritura y la dirección cinematográfica.

"Hacer un libro sé lo que me cuesta a mí personalmente, que, seguramente, es mayor, pero es como comparar entre el trabajo más solitario y el trabajo más acompañado que existe", afirma el cineasta.

"Con un libro, el placer de encontrar un par de palabras que parecen justas para lo que uno quiere decir es un placer absoluto y el sufrimiento de no encontrarlas durante unos días es también terrible. Yo solo espero poder seguir haciendo las dos cosas, dirigir y escribir", añade.

El literato explica que empezó a escribir guiones de películas hace más o menos 25 años y en todo ese tiempo ha podido empaparse de la forma de trabajar en el cine para afrontar el reto de la dirección cinematográfica.

"Durante 20 años nunca quise dirigir películas. Escribí guiones porque era mi trabajo. Siempre me gané la vida escribiendo guiones y libros. En cierto momento dije: 'bueno, probemos cómo es dirigir una película'. Pero no estaba muy convencido cuando hice la primera", comenta Amigorena en referencia a "A Few Days in September" (2006).

"Al principio pensaba que no me iba a gustar nada trabajar con mucha gente. Dirigir una película tiene una parte que es como muy agradable, como muy fuerte, que es la preparación, la dirección y parte de la postproducción, pero también tiene mucho alrededor de buscar dinero, de festivales, de estrenos y esa parte no estaba muy seguro de que la pudiera soportar", agrega.

Una vez tomada la decisión de lanzarse a la aventura de la dirección cinematográfica, que, según él mismo, está más influida por los directores con los que nunca ha trabajado que con los que ha colaborado, Amigorena afronta ahora el futuro intentando establecer un equilibrio entre el cine y la literatura.

"Si ahora eligiera entre pasar media vida escribiendo libros y la otra escribiendo guiones, y pasar la vida escribiendo libros y dirigiendo, me parece más agradable libros y dirigir, eso está claro, pero me sigue gustando escribir guiones", señala.

"Nunca dudé de que hace diez años que soy escritor. Bueno, esa quizá es también la parte pretenciosa que tenemos los argentinos. Pero no es que soy escritor en el sentido de que soy socialmente escritor. Eso no tiene importancia. Siempre pensé que lo que tenía que hacer en mi vida era escribir", añade.

Además de en la promoción de su segundo trabajo como director, el cineasta argentino, afincado en París desde hace años, se encuentra ahora inmerso en la finalización de un nuevo libro, que empezó hace poco más de cuatro años y que se publicará en 2012.