Un hombre fue detenido hoy a las afueras de Buenos Aires sospechoso de estar vinculado con el secuestro y asesinato de una niña de once años, con lo que suman seis los apresados por este caso que conmocionó a Argentina, informaron fuentes policiales.

Los investigadores dijeron que el detenido es un allegado a la familia de Candela Rodríguez, con antecedentes por venta de drogas en la localidad bonaerense de Hurlingham, donde vivía la niña cuyo cadáver fue hallado dentro de bolsas de plástico en un terreno baldío vecino a una autopista de la periferia de la capital argentina el miércoles pasado, nueve días después del secuestro.

El sospechoso, que vive cerca de la casa de la víctima, será trasladado en las próximas horas a los tribunales para ser interrogado por los fiscales del caso, dijeron los portavoces.

En tanto, los otros cuatro hombres y la mujer detenidos por este caso fueron trasladados este miércoles a la Fiscalía de la ciudad bonaerense de Morón, donde se tramita la causa, para ser indagados con el fin de determinar el grado de participación que tuvieron en el hecho.

"La gran incógnita es el móvil (del crimen). Se ha convocado a las máximas autoridades de la provincia a participar en esta investigación para esclarecer esto que es claramente, y en mi corta experiencia, inédito", señaló hoy a la televisión local el juez Alfredo Meade, a cargo de la investigación del caso.

Uno de los detenidos es la dueña de una casa donde pericias forenses indican que estuvo cautiva Candela Rodríguez, en cuya búsqueda estuvieron involucrados 1.500 policías.

También se ofreció una recompensa de 100.000 pesos (unos 24.000 dólares) a quien diera pistas de su paradero y la Red Solidaria llevaba a cabo una campaña con el apoyo de famosos, entre ellos el actor Ricardo Darín y el cineasta Juan José Campanella.

Los primeros cinco detenidos serán interrogados hoy por la justicia como sospechosos de complicidad y encubrimiento del secuestro y asesinato de Candela, quien había sido raptada cerca de su casa en Hurlingham, 25 kilómetros al oeste de la capital argentina.

El crimen causó dolor y gran indignación popular reflejados la semana pasada en las redes sociales Twitter y Facebook, donde se multiplicaron las peticiones a la presidenta argentina, Cristina Fernández, para que se castigue a los responsables.

En la casa de Hurlimgham perteneciente a la mujer detenida, identificada como Gladys Cabrera, fueron hallados rastros genéticos de la niña, quien murió por asfixia y no fue víctima de abuso sexual, determinaron la semana pasada médicos forenses en una autopsia.

La policía se ha incautado de un furgón que está siendo sometido a diversas pruebas para determinar si se trata del vehículo utilizado para el secuestro de la niña o el traslado de sus restos al terreno baldío donde fueron hallados entre montículos de basura.