El ministro venezolano de Electricidad, Alí Rodríguez, dijo hoy que "la lógica reclama" un alza de precios de la gasolina y de las tarifas eléctricas, algo que, admitió, el presidente del país, Hugo Chávez, no ha creído que sea "prudente".

"El presidente Chávez no ha considerado prudente hacerlo en este momento, pero en su momento, al igual que en el caso de la gasolina, habrá que hacer esos ajustes que la propia lógica reclama", sostuvo Rodríguez en una rueda de prensa.

El también próximo secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) subrayó que en Venezuela "una botellita de agua" de un cuarto de litro "es tan costosa o más costosa" que el precio de venta de 50 litros de gasolina necesarios para llenar el tanque de un vehículo estándar de pasajeros.

"Esto es irracional y en su momento habrá que hacer esos ajustes", reiteró y destacó que la misma política de subsidio estatal existe en el caso de la energía eléctrica en el país petrolero.

En Venezuela llenar un tanque de 50 litros de gasolina cuesta el equivalente a un dólar.

Insistió en que Venezuela también debe revisar los precios de productos y las tarifas de servicios energéticos, así como reducir su consumo, "por compromisos internacionales" asumidos, al indicar que el país forma parte "de acuerdos orientados a la reducción del consumo de energía y al uso racional de ella".

El exsecretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) añadió que "esto lo entiende el pueblo" y estimó que "también pueden entenderlo sectores racionales de la oposición" al Gobierno de Chávez.

"Los irracionales tendrán que ser reducidos y si se violentan habrá que someterlos", advirtió, al reiterar, sin ofrecer detalles, sobre las denuncias gubernamentales de persistentes sabotajes a la red eléctrica y un boicot a las iniciativas para reducir el consumo.

El ministro señaló que el Gobierno de Chávez decretó una última revisión de las tarifas eléctricas "hace nueve años", lo que, a su juicio, "contribuye al déficit de recaudación" de la estatal Corporación de Electricidad (Corpoelec), que a partir de hoy será dirigida por Argelis Chávez, uno de los hermanos del jefe de Estado.

Los precios de las gasolinas, en cambio, fueron elevados por última vez en febrero de 1989 por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez (1974-79/89-93), quien anuló el alza casi de inmediato tras la insurrección popular que la medida desencadenó entonces.

El llamado "Caracazo", que se desató el 27 de febrero de 1989 y que se extendió durante tres días, y fue una ola de saqueos sofocada a tiros por soldados que dejó entre 300 y 3.000 muertos, según diversas fuentes, es un hecho que Chávez define como el momento histórico que diez años después lo catapultó al Gobierno.