El Senado de Italia aprobó el miércoles un disputado paquete de austeridad del gobierno que busca reducir el déficit del país en más de 54.000 millones de euros (70.000 millones de dólares) durante tres años.

La cámara alta del parlamento votó 165-141, con tres abstenciones, para aprobar el paquete que fue sometido a un voto de confianza para asegurar que los aliados del primer ministro Silvio Berlusconi se unieran en su respaldo después de varias semanas de discusiones sobre los detalles del plan.

Si el gobierno no hubiese sobrevivido a la votación, Berlusconi se habría visto obligado a dimitir. Los legisladores claramente querían evitar es posibilidad, dado el nerviosismo con el que los mercados financieros han visto la capacidad de Italia para controlar su deuda y estimular el crecimiento.

El Banco Central Europeo había exigido medidas drásticas de austeridad para calmar a los mercados. Ha destinado miles de millones de euros en el último mes para comprar bonos del gobierno italiano a fin de que se reduzcan los costos que paga Italia a cambio de obtener préstamos y ayudar a evitar que el país fuera el siguiente de la eurozona en necesitar un rescate internacional.

El paquete pasará ahora a la Cámara de Diputados, donde Berlusconi también tiene mayoría.

El ministerio de Finanzas confirmó que los cambios finales aplicados al plan, incluida la reforma al plan de jubilaciones al que se habían resistido los aliados de la coalición de Berlusconi, aumentaron significativamente la reducción del déficit italiano. Según la prensa nacional, los nuevos impuestos y recortes de gastos ascendieron a 4.000 millones de euros (5.700 millones de dólares).

Cuando el paquete contra el déficit fue presentado por primera vez el 12 de agosto, el paquete ascendía a 45.500 millones de euros (64.100 millones de dólares), pero las semanas de enfrentamientos verbales entre los aliados de la coalición redujeron los nuevos impuestos y los recortes en los gastos, lo que provocó más desconfianza de los mercados. El gobierno reforzó las medidas de austeridad durante una reunión de gabinete el martes.