Los taxistas griegos han anunciado hoy que retomarán sus movilizaciones contra la liberación del sector, con un paro a nivel nacional de 24 horas convocado para mañana y una nueva protesta el sábado en la zona norte del país.

El Gobierno griego anunció anoche que acelerará la aplicación de una reforma, aprobada hace meses pero aún no puesta en marcha, y que levanta el límite de licencias, reduce su duración a tres años y anula su condición de traspasables.

Además, los precios de las licencias serán de entre 15.000 y 40.000 euros, dependiendo de la duración y la localidad, cuando hasta ahora costaba 120.000 euros y hace cuatro años unos 200.000 euros.

"Los 40.000 hogares que viven del taxi serán llevados a la catástrofe", denunció hoy el presidente de la Unión de propietarios de taxis en Salónica, Costas Yanakakis .

Tras la protesta de mañana los taxistas seguirán con sus protestas el sábado, esta vez en Salónica, donde el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, y parte de su gabinete, acudirán a la inauguración de la 76 edición de la Feria Comercial Internacional.

Durante el mes de agosto, los taxistas hicieron una huelga de una semana durante la que se bloquearon aeropuertos, puertos y carreteras, y que afectó gravemente a la industria turística del país mediterráneo.

La liberalización de este sector, y de muchas otras profesiones, es una de las reformas exigidas por la Unión Europea a Grecia para reducir el déficit y la deuda.