Siria ha "pedido" al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, que posponga la visita que tenía previsto realizar hoy a este país por "razones objetivas de las que ha sido informado", informó hoy la agencia oficial siria Sana.

La fuente señaló que "se especificará" la nueva fecha de la visita, sin ofrecer más detalles.

La Liga Árabe informó de que Al Arabi tenía previsto reunirse con el presidente sirio, Bachar Al Asad, y su ministro de Exteriores, Walid al Mualem, a quienes iba a transmitir la iniciativa acordada hace unos días en el seno de la organización panárabe para solucionar la crisis que atraviesa el país.

Esa propuesta, a la que tuvo acceso Efe, consta de trece puntos entre los que destaca el cese inmediato de todos los actos de violencia contra los civiles y la retirada de las fuerzas militares de las ciudades sirias.

De esa forma, la Liga Árabe quiere que se ponga fin a la represión del régimen iniciada en marzo pasado contra los opositores que piden la caída del presidente, que ya ha dejado unos 2.500 muertos, según grupos de derechos humanos.

Asimismo, la organización panárabe reclama en su iniciativa la liberación de todos los detenidos políticos y acusados de participar en las manifestaciones, además de la reparación de los daños causados por la violencia.

Al Arabi también iba a instar a Al Asad a que anuncie una declaración de principios con todas las reformas democráticas que ha anunciado en los últimos meses y que inicie los contactos políticos con la oposición en igualdad de condiciones.

Además de establecer contactos con las fuerzas opositoras, la Liga Árabe pretende que se forme un gobierno de unidad nacional aceptado por estos grupos.

El proceso de democratización pasa, según la iniciativa árabe, por la organización de un congreso excepcional del partido gobernante Baaz para que modifique la legislación que actualmente impide establecer un sistema democrático en el país.

El futuro gobierno deberá, además, organizar unas elecciones legislativas en las que participen todos los partidos bajo la supervisión de la justicia siria.

Posteriormente, el presidente encargará al grupo parlamentario más numeroso formar un nuevo gobierno mientras que el Parlamento deberá convertirse en una asamblea constituyente que establezca una constitución democrática para el país, sometida luego a referéndum.