El excanciller Gabriel Valdés, opositor a la dictadura de Augusto Pinochet y figura emblemática de la política chilena, falleció hoy en Santiago a los 92 años de edad, según confirmaron fuentes de la Democracia Cristiana (DC), a la que pertenecía.

El abogado y diplomático, padre del también exministro de Exteriores Juan Gabriel Valdés, padeció este año una grave infección pulmonar que lo mantuvo internado durante varios días en una clínica de Santiago.

Nacido el 3 de julio de 1919, Gabriel Valdés fue uno de los fundadores de la Falange Nacional, que se convirtió después en el Partido Demócrata Cristiano, y ejerció como ministro de Exteriores del expresidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970).

En ese período fue, a nivel regional, uno de los gestores del Pacto Andino, la actual Comunidad Andina de Naciones (CAN).

En 1971 fue designado subsecretario general de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y entre 1982 y 1987 se desempeñó como presidente de la Democracia Cristiana y líder de la "Alianza Democrática", agrupación que canalizó la resistencia pacífica contra la dictadura de Pinochet y que después devino en la Concertación de Partidos por la Democracia.

Esa alianza logró vencer a Pinochet en el referéndum de 1988 convocado para decidir sobre la continuidad de la dictadura.

Como presidente del Senado, Valdés recibió en 1990 la banda presidencial de manos de Augusto Pinochet y se la entregó al también democristiano Patricio Aylwin, el primer mandatario que asumió el poder tras la recuperación de la democracia.

Para muchos, Valdés, por su papel en los años anteriores, debió ser el candidato presidencial y ha sido "un gran presidente", según comentó hoy el ministro chileno de Defensa, Andrés Allamand, tras enterarse de su deceso.

En su labor como senador, Valdés fue mentor, entre muchas otras iniciativas, de la ley de donaciones culturales, más conocida como la ley Valdés.

En 2006 dejó el Congreso y se traslado a Roma como embajador del Gobierno de la entonces presidenta Michelle Bachelet.

Allí permaneció hasta 2008, y un año después se retiró de la política activa, aunque seguía en contacto con los principales actores de la vida política del país, en quienes ejerció una notable influencia, según han admitido.