El ex canciller chileno y fundador de la Democracia Cristiana Gabriel Valdés murió el miércoles. Tenía 92 años.

El presidente de la Democracia Cristiana, el senador Ignacio Walker, informó que Valdés murió debido a las complicaciones de una larga enfermedad que lo tenía postrado. Había sido hospitalizado por una afección pulmonar.

"Estamos absolutamente conmovidos por la partida de Gabriel Valdés, una de las más grandes personalidades políticas", dijo el político el miércoles a radio Cooperativa.

Su muerte causó pesar en los diversos sectores políticos del país.

El presidente Sebastián Piñera, cuyo padre era muy amigo de Valdés, acudió al domicilio del veterano dirigente político para expresar su pésame a la familia. En declaraciones posteriores a la prensa expresó extensos elogios y anunció que decretó un duelo nacional de dos días.

"Lo considero un padre, un guía espiritual", manifestó Piñera. "Se fue uno de los grandes chilenos de todos los tiempos", agregó.

El ministro de Defensa, Andrés Allamand, dijo desde la isla Robinson Crusoe, donde dirige las tareas de rescate de 17 cuerpos de las 21 víctimas del avión de la fuerza aérea estrellado el viernes, que Valdés "fue un gran presidente del Senado. En realidad es una gran pérdida".

En los años 70 fue subsecretario de Naciones Unidas y tras el retorno a la democracia fue senador hasta 2006. En el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se desempeñó hasta 2008 como embajador en Italia.

Fue canciller durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y era padre del también ex canciller y representante de Naciones Unidas en Haití, Juan Gabriel Valdés.

Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) Valdés desempeñó un rol activo por la recuperación de la democracia y encabezó una coalición de centroizquierda que en octubre de 1988 derrotó al ex mandatario en sus pretensiones de mantenerse en el poder hasta fines del siglo pasado.

Valdés fue derrotado en la dirigencia del partido Demócrata Cristiano por Patricio Aylwin, quien terminó liderando la coalición que lo convirtió en el primer presidente democrático tras la entrega del poder por Pinochet en 1990.