El partido gobernante de México pidió el martes la renuncia temporal del gobernador del estado de Nuevo León y del alcalde de la capital Monterrey en momentos en que la policía investiga acusaciones de corrupción en casinos.

El Partido Acción Nacional (PAN) dijo que el gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina y el alcalde Fernando Larrazabal deben dejar sus puestos para que la investigación del incendio en un casino que dejó 52 muertos en agosto no se vuelva "una lucha entre fuerzas políticas".

El PAN hizo la solicitud en una carta enviada a ambos funcionarios el martes en la noche.

Larrazabal milita en el PAN y Medina en el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El hermano del alcalde fue detenido la semana pasada después de que se dio a conocer un video donde aparece tomando fajos de billetes dentro de un casino no identificado justo días antes de que ocurriera el mortífero ataque incendiario.

El periódico Reforma, que publicó las imágenes de Jonás Larrazabal, calculó que un paquete de dinero, que fue guardado en una caja de teléfono celular, contendría unos 400.000 pesos (32.000 dólares). El diario agregó que Jonás había visitado por lo menos otros tres casinos para recabar dinero en la semana previa al ataque del 25 de agosto.

Jesús Martínez, abogado de Jonás Larrazabal, indicó que su cliente suele ir a casinos para divertirse como cualquier otro cliente, pero que además les vende quesos, mezcal y otros productos del estado sureño mexicano de Oaxaca.

El alcalde Larrazabal dijo a la cadena de televisión Multimedios de Monterrey que consideraría la sugerencia de su partido y anunciará su decisión el miércoles.

"Fui impulsado por el Partido Acción Nacional pero a mí me eligieron los ciudadanos de Monterrey", dijo.

El partido indicó que Medina también debería retirarse del cargo para que las autoridades investiguen qué funcionarios de su gobierno están colaborando con el crimen organizado.

Esto es "sustentado en el evidente apoyo que policías estatales brindaron a los criminales que cometieron el incendio de las instalaciones del Casino Royale", agrega el comunicado de Acción Nacional refiriéndose al arresto de un policía estatal involucrado en el caso.

Este policía estatal fue captado por una cámara de vigilancia cuando estaba dentro de una furgoneta estacionada afuera del Casino Royale y presumiblemente estaba relacionado con el atentado.

Las autoridades agregaron que otras cinco personas confesaron ser integrantes del cártel de las drogas de los Zetas. Las autoridades investigan el crimen como un presunto acto de extorsión perpetrado por ese grupo delictivo.