Las hienas ya no merodean frente a la vivienda improvisada de Zaytun Ibrahim, asustando a sus siete hijos y manteniéndola despierta por la noche, gracias a que las Naciones Unidas la han trasladado junto con decenas de miles de familias de los campamentos de refugiados de mayor crecimiento en el mundo a nuevas moradas.

La agencia de refugiados de la ONU está trasladando a los refugiados a dos campamentos nuevos para aliviar el hacinamiento en Dadaab, en el este de Kenia. La agencia dijo que los nuevos campamentos, Ifo Extension y Kambioos, alojarán a más de 200.000 personas. Unos 33.000 refugiados ya han sido trasladados desde julio.

Originalmente construidos en 1991 para alojar a 90.000 personas, los tres campamentos que comprenden Dadaab han recibido el flujo de refugiados que huyen de la guerra civil de Somalia. Ahora tienen más de 400.000 refugiados.

Más de mil refugiados nuevos como Ibrahim llegan todos los días huyendo de la hambruna en el sur de Somalia y de la lucha entre los milicianos asociados a al-Qaida y un débil gobierno respaldado por la ONU. Solamente en agosto, 36.000 personas llegaron a Dadaab, dijo William Spindler, un vocero de la agencia de refugiados de la ONU en Dadaab.

Como no hay lugar en los campamentos designados, los refugiados se quedan con familiares o construyen chozas con estacas y trapos en las afueras de los campamentos, lejos de la protección de la policía y las instalaciones como clínicas o escuelas.

Ibrahim no tenía familiares en Dadaab y se quedó en medio de las malezas con sus hijos. Dijo que estaban todos aterrados por la noche debido a la cercanía de animales salvajes.

"Oíamos a las hienas durante la noche pero no se atrevían a acercarse porque temen a la gente", dijo, frente a su nueva carpa en Ifo Extension.

Los antiguos campamentos — donde en algunos casos cinco familias comparten el lote designado para una sola — fueron declarados repletos en el 2008, pero el gobierno keniano aplazó varias veces la apertura de nuevas áreas por considerar que los refugiados somalíes constituían un riesgo a la seguridad. El mes pasado el presidente Mwai Kibaki reclamó al mundo establecer campamentos de refugiados dentro de Somalia.

"Lo positivo es que el gobierno de Kenia — cosa que apreciamos — nos permitió usar este sitio para trasladar a los refugiados", dijo un portavoz de la agencia de la ONU, Emmanuel Nyabera.