El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de EE.UU. recomendó hoy a la NASA que tome medidas para asegurarse de que mantiene un cuerpo de astronautas "altamente capacitado" para cumplir sus compromisos con la Estación Espacial Internacional (EEI), a pesar de la retirada de los transbordadores.

"Con la retirada del programa de transbordadores y la incertidumbre durante la transición al pleno funcionamiento de la EEI, es aún más importante que la oficina de astronautas mantenga el nivel de talento, la diversidad y las capacidades", dijo Joe Rothenberg, copresidente del comité que escribió el informe.

Rothenberg, que fue director adjunto de la NASA para vuelos espaciales y se retiró en 2001, señaló que es indispensable asegurarse además de que la agencia espacial dispone de los centros de formación adecuados para asegurar un sólido cuerpo de astronautas.

El número de viajeros espaciales de la NASA se ha reducido considerablemente en los últimos años, de cerca de 150 en 1999 a 61 astronautas en el 2011, según el informe.

El goteo ha sido constante sobre todo a medida que se acercaba la fecha del final de la era de los transbordadores que, después de 30 años, la NASA retiró de servicio este verano.

La posibilidad de los astronautas estadounidenses de volar al espacio y operar en la estación espacial ha quedado así aún más reducida.

EE.UU. ha dejado en manos de la empresa privada el desarrollo de las nuevas naves que sustituyan a los transbordadores.

Mientras tanto, son las naves rusas Soyuz, con una capacidad de carga menor, los únicos vehículos disponibles para realizar las rotaciones de tripulación a la EEI.

El estudio advierte que el modelo que utiliza la NASA para calcular el mínimo de personal que necesita la agencia espacial no incluye imprevistos como jubilaciones y bajas médicas de los astronautas.

Por lo tanto, el comité recomienda que la NASA aumente el margen de contingencias para mantener una flota de astronautas con profesionales capacitados que pueden operar con seguridad la EEI ante cualquier imprevisto.

Poniendo como ejemplo una cadena de suministro, el ex astronauta Frederick Gregory, que también participó en el análisis, indica que la selección de astronautas y la formación es "muy sensible" ya que los astronautas que están capacitados para determinadas funciones y misiones específicas no pueden intercambiarse fácilmente con otros.

Mientras que la retirada del programa del transbordador espacial redujo cierto tipo de capacitación para los astronautas de la NASA, el hecho de que la estación espacial haya pasado de su fase de construcción a la fase operativa requiere nuevos entrenamientos.

Los astronautas ahora deben estar familiarizados no sólo con el equipo de EE.UU. a bordo de la EEI, sino también con los módulos de la estación de Europa, Japón y Rusia, socios del laboratorio espacial internacional, y sus respectivos equipos.

También deben ser conocer el software de la estación espacial, estar capacitados para realizar actividades extravehiculares, conocidas como caminatas o excursiones espaciales, y saber operar el brazo robótico de la estación espacial, entre otras tareas.

La NASA, además de continuar operando con sus socios internacionales en la EEI, quiere continuar con la exploración espacial más allá de la órbita terrestre baja y se ha marcado como objetivo llegar a un asteroide en 2025 y a Marte en 2030.

La salud de los astronautas, sobre todo en vuelos de larga duración, es otro de los factores importantes en la determinación de las necesidades de personal. De hecho, la NASA ya ha descartado a trece astronautas como candidatos a las misiones de larga duración.

Además, debido a una variedad de condiciones médicas, incluyendo problemas de visión, pérdida de masa ósea, lesiones físicas, o exposición a la radiación, no todos los astronautas que regresan de misiones de larga duración volverán a estar cualificados para las misiones de la EEI.