El Senado italiano analizaba el miércoles la versión final de una serie de medidas encaminadas a luchar contra el déficit, exigidas por el Banco Central Europeo, en anticipo a un voto de confianza al plan de austeridad.

Las medidas fueron dadas a conocer el 12 de agosto por el primer ministro Silvio Berlusconi.

Sin embargo, tras semanas de discusiones entre los aliados de la coalición se observaron una serie de incrementos en los impuestos o la adopción de nuevas contribuciones, así como recortes al gasto que eran modificados en la propuesta casi a diario.

Berlusconi se había mostrado renuente a colocar el paquete de medidas como un voto de confianza en su gobierno, porque si pierde, tiene que renunciar.

Sin embargo, ante la presión del Banco Central Europeo que exigió la aprobación rápida de las medidas para calmar a los mercados financieros, el gobierno dio marcha atrás y buscó el voto de confianza para el miércoles por la noche. La Cámara Baja del Parlamento tiene previsto votar sobre el paquete de medidas la próxima semana.