El boom de la construcción en China hizo del fundador de una industria dedicada a la fabricación de maquinaria pesada el hombre más ricos del país.

La Lista de los más Ricos en el 2010 que publica la revista Hurun, equivalente en China a la de Forbes en Estados Unidos, dijo que Liang Wengen, de 55 años y ex gerente de una fábrica de armamento, además de presidente de Sany Heavy Industry Co., encabeza la lista de súpermillonarios del país.

El aumento del valor en las acciones de Sany duplicó el año pasado su fortuna a 11.000 millones de dólares, dijo Rupert Hoogewerf, que estudia la riqueza de China y elaboró la lista.

Los capitanes de la industria de bienes de consumo, la internet y propietarios de inmuebles dominaron las primeras posiciones de la lista.

La economía china le ha permitido capear una gran parte de la crisis financiera global: de la lista de Hurun sobre los 1.000 hombres más ricos de China, 217 son multimillonarios en dólares, frente a 189 en el 2010, agregó.

Zong Qinghou, presidente del imperio de refrescos Wahaha, bajó al segundo lugar con 10.700 millones de dólares, mientras que Li Yanhong, presidente del motor de búsqueda por internet Baidu Inc. fue tercero con 8.800 millones de dólares. El industrial creador de la bebida energética Red Bull, Yan Bin, fue cuarto con 7.800 millones de dólares.

China ha invertido billones de dólares en nuevas viviendas, ferrocarriles y otros proyectos de infraestructura, lo que ha dado un enorme impulso al sector de la construcción, que ha beneficiado especialmente a los fabricantes de maquinaria, cemento y otros materiales de obra.

Sany, con sede en la provincia central china de Hunan, fabrica maquinaria pesada de construcción y para el manejo de carga marítima en los puertos, así como turbinas eólicas.

Fundada en 1989 por Liang y varios socios con el nombre de Fábrica de Materiales de Soldadura Hunan Lianyuan, la empresa cotiza sus acciones en la bolsa de Shanghai desde el 2003.

El fundador de Wahaha, Zong, de 66 años, vio reducida levemente su fortuna pese al aumento de las ventas.