El 14,7 % de los hogares de EE.UU., la nación más rica del mundo, tuvo problemas para proveerse de comida suficiente en 2009 y en la comunidad hispana el porcentaje se elevó al 26,9 %, según un informe divulgado hoy.

La "inseguridad alimentaria" afectó en 2009 a 17,4 millones de hogares de EE.UU., dijo el Instituto Pan para el Mundo, un movimiento cristiano en contra de la hambruna.

El estudio del instituto, basado en datos de la Oficina del Censo y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, cifra el índice general de pobreza del país en el 14,3 % de la población y el de la comunidad latina en el 25,3 %.

En lo que se refiere solo a la población infantil, el informe dice que el 20,7 % de los niños estadounidenses son pobres y que también en esto los hispanos están peor que la media, pues en su caso son pobres el 33,1 % de los menores.

Sin que sorprenda a nadie, la pobreza está íntimamente ligada a los problemas de alimentación y de salud en Estados Unidos, indicó la organización.

"Cerca de uno de cuatro niños en Estados Unidos vive en familias que luchan por llevar comida a la mesa... y los niños latinos son aún más propensos a correr el riesgo de pasar hambre", señala.

El 34,9 % de los niños hispanos menores de 18 años, o un total de 5,3 millones, afrontó problemas de alimentación en 2009, en comparación con el 23,2 % de los niños en la población general, lo que significa 17,2 millones.

En 2009, en medio de una de las peores crisis en este país desde la Gran Depresión, el 30 % de las familias de origen hispano recurrió a "Feeding America", la mayor red de bancos de alimentos de Estados Unidos, dijo el estudio.

"Cerca de una tercera parte de todos los niños latinos vive en la pobreza, lo que tiene graves repercusiones para su salud y bienestar. Por ejemplo, los niños latinos sufren de forma desproporcionada de obesidad, diabetes, asma e hipertensión", dijo el Instituto.

Las cifras de 2009 desglosadas en el estudio son similares a las de 2008, aunque ambos años registraron los mayores niveles de inseguridad alimentaria desde que el Departamento de Agricultura comenzó a recabar estos datos en 1995.

Si las cifras no fueron peores que las de 2008 eso se debió en buena parte a varios programas clave de seguridad social, que evitaron que millones de personas padecieran hambre en medio de un alto nivel de desempleo y de inestabilidad económica, señaló Pan para el mundo.