Las autoridades antidrogas panameñas informaron hoy que desarticularon una organización internacional de narcotraficantes integrada por más de 80 personas, entre colombianos y panameños, que trasladaba cocaína por vía marítima y terrestre por Centroamérica hacia México y Estados Unidos.

La operación, que concluyó una investigación iniciada en 2007, fue ejecutada por la Fiscalía Antidrogas del Ministerio Público (MP), agentes del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) y la Policía Nacional (PN) de Panamá, en conjunto con el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA).

La acción antidroga incluyó más de 30 allanamientos en los que se decomisó 162 kilos de cocaína, 11 armas de fuego de diverso calibre y 45 vehículos de diferentes modelos.

El fiscal antidrogas Javier Caraballo dijo a los periodistas que entre las 80 personas detenidas está el ciudadano colombiano José Indalecio Marmolejo Parra, quien está señalado como el supuesto cabecilla de esta red internacional de narcotraficantes y que en Panamá se identificaba con el nombre falso de Samuel Parra García.

Caraballo detalló que Marmolejo, que se mantenía bajo arresto domiciliario, coordinaba desde su casa en el distrito de Chorrera, 33 kilómetros al oeste de la capital, el traslado en lanchas rápidas de la cocaína procedente de Colombia por la zona costera del atlántico panameño hacia Centroamérica.

El fiscal indicó que en los dos últimos años se decomisó a esta red criminal de narcotraficantes un total 18.684 kilos de droga, así como 208.000 dólares.

A este grupo también se le vincula con el tráfico de armas para las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de acuerdo con las investigaciones.

El director de la PN, Gustavo Pérez, dijo que a los integrantes de esta banda de narcotraficantes se les investiga también por su presunta ligazón con una serie de homicidios que se cometieron en la ciudad de Panamá.

Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Panamá reconoció en un comunicado de esa legación diplomática "los extraordinarios esfuerzos de los estamentos de seguridad que han resultado en un severo golpe a las organizaciones de narcotráfico que operan en Panamá".

"Estamos muy orgullosos del trabajo de las fuerzas de seguridad panameñas y su colaboración con la DEA. No hay duda que la creciente violencia de los crímenes cometidos en Panamá está directamente vinculada al narcotráfico", afirmó en el comunicado la embajadora estadounidense Phyllis Powers.

Powers indicó que Estados Unidos continuará respaldando los esfuerzos de Panamá para mejorar los índices de criminalidad y combatir el narcotráfico "a través de la capacitación, el respaldo logístico y el intercambio de información".