Miembros de la Orquesta de Jazz del Lincoln Center de Nueva York donaron instrumentos e impartieron talleres en cuatro escuelas de música de la isla.

El compositor y arreglista del grupo Carlos Henríquez dijo que organizó las donaciones luego de en un primer viaje en 2010 se dieron cuenta de en varias varias escuelas de música de la capital los estudiantes practicaban con con instrumentos rotos o desgastados: algunas guitarras no tenían cuerdas, las trompetas estaban sin válvulas y la madera de los violines lucía agrietada.

Un año pasó desde esa primera estancia y miembros del Jazz del Lincoln center regresaron a la isla caribeña con un avión repleto de instrumentos y el miércoles empezaron las donaciones en cuatro escuelas de la capital.

Henríquez viajó a La Habana con un grupo de músicos y de lutiers que impartirán talleres y ayudarán en los arreglos de los instrumentos de los pequeños cubanos durante su estancia de cuatro días.

Los estadounidenses donaron cuatro orquestas de jazz completas acústicas que consisten de 24 instrumentos nuevos cada uno, todos fabricados en Nueva York y tienen un valor aproximado de un cuarto de millón de dólares.

"Me siento como si estuviera recibiendo a mi familia... estoy muy agradecida", comentó María Cristina Arce, directora del Conservatorio de la Escuela Guillermo Tomás, en La Habana, donde 479 estudiantes de música se beneficiarán directamente de la visita.

"Estamos aquí para los niños. Vinimos aquí para ayudarlos a desarrollarse. Vinimos el año pasado y nos enamoramos de los niños", expresó el organizador Carlos Henríquez.

La visita de la Orquesta de Jazz del Lincoln Center es parte de los últimos intercambios culturales entre Cuba y Estados Unidos facilitados con la flexibilización de los viajes a la isla que inició con la llegada a la presidencia de Barack Obama.