La Cámara de Diputados ratificó el miércoles el acuerdo de creación del Banco del Sur, con lo cual Argentina se convirtió en el cuarto país de la región en adherirse a la entidad financiera regional después de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Con 210 votos a favor y 6 abstenciones, la cámara Baja aprobó la iniciativa que ya contaba con media sanción del Senado.

El Banco del Sur, una propuesta del presidente venezolano Hugo Chávez, se creó en 2007 y Argentina fue el primer país que suscribió un memorando de entendimiento para la constitución de la entidad, pero su Parlamento demoró más de cuatro años en ratificarlo.

Los ministros de Economía y titulares de los bancos centrales de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) habían reclamado que se acelerara la puesta en funcionamiento del Banco del Sur cuando se reunieron en Buenos Aires a mediados de agosto para analizar medidas conjuntas ante un nuevo rebrote de la crisis financiera global.

La adhesión formal de Argentina al Banco del Sur "es muy importante por el esfuerzo que están haciendo los países por fortalecer un bloque político sudamericano. Y en este contexto de crisis internacional, es igualmente relevante consolidar un bloque económico", comentó a AP el analista internacional Pedro Brieger.

El objetivo del Banco del Sur "es contribuir al desarrollo social y económico de sus países miembros, fortalecer la integración regional, con miras a la consolidación de la Unión de Naciones Suramericanas", según el acta constitutiva.

Se lo presenta además como una herramienta para "afrontar la volatilidad y el contagio generados por la evolución del mercado internacional de capitales" y "diversificar la colocación de las reservas internacionales e incentivar el ahorro interno en beneficio de la región.

El Banco tendrá un capital inicial de 7.000 millones de dólares, pero la meta es elevarlo a 20.000 millones de dólares, que estarán representados por 20.000 acciones ordinarias, nominativas, con un valor de un millón de dólares cada una.

Los parlamentos de Brasil, Paraguay y Uruguay todavía deben la adhesión a la entidad regional.