El Tribunal de Apelación de París celebra hoy una audiencia sobre el caso de Manuel Antonio Noriega que debería ser de trámite antes de que mañana se celebre otra, en ese caso clave, para la previsible extradición a su país del que fuera hombre fuerte de Panamá.

La vista de esta tarde en la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París -a la que probablemente no asistirá Noriega- se había convocado en junio antes de que el procedimiento de entrega a Panamá hubiera dado durante el verano pasos fundamentales.

El objetivo era examinar la segunda demanda de extradición tramitada por Panamá, por el asesinato del sindicalista Heliodoro Portugal durante el régimen militar que terminó con la intervención estadounidense de 1989, que a su vez supuso el derrocamiento de Noriega.

Pero desde que Francia anunció el pasado 3 de agosto la firma del decreto de extradición a Panamá por la primera demanda, ese procedimiento ha quedado caduco por innecesario.

Mañana está programada otra audiencia con un juez de aplicación de penas, para determinar si se pone fin a la condena impuesta en Francia a Noriega para así extraditarlo.

Ese juez, ante el que comparecerá el reo a puerta cerrada en la prisión de la Santé de París, es el encargado de tomar la decisión de si da por terminada la pena de siete años por blanqueo del narcotráfico que cumple en Francia, lo que hará en una fecha aún desconocida.

Antes de tomar la decisión, preguntará a Noriega si confirma su voluntad de ser entregado a Panamá, donde tiene condenas pendientes que suman más de 60 años de prisión, pero donde también espera beneficiarse del llamado "depósito domiciliario" contemplado para personas de su edad (tiene 77 años).

Si se confirma ese procedimiento -el dictamen podría ser mañana mismo pero también en unos días-, las autoridades de uno y otro país podrían ponerse a organizar el traslado, que Panamá ha dicho que querría que se realizara preferiblemente este mes.