La aerolínea estatal paquistaní dijo que dos de sus aviones recibieron amenazas de explosivos el miércoles, pero que ambos vuelos estaban a salvo.

Un vuelo de Islamabad a Kuala Lumpur llegó a destino, mientras que otro, que partió de Pakistán hacia Manchester, Inglaterra, tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia en Turquía, informó Pakistan International Airlines.

El vocero de PIA, Mashood Tajwar, no reveló cómo se recibieron las amenazas, pero una televisora local dijo que fue por medio del correo electrónico.

El primer vuelo con rumbo a Manchester fue notificado de la amenaza cerca de la capital búlgara de Sofía. La tripulación se puso en contacto con la torre de control de Estambul y solicitó permiso para aterrizar, según la agencia noticiosa estatal turca Anatolia.

Las autoridades evacuaron rápidamente a los 378 ocupantes del Boeing 777-300ER y tras quedar estacionado en una remota zona del Aeropuerto Internacional Ataturk, un equipo de artificieros comenzó a registrar la aeronave con la ayuda de perros policías.

Posteriormente, un segundo vuelo de PIA procedente de Islamabad con rumbo a Kuala Lumpur también recibió una amenaza de carga explosiva. Aterrizó en Kuala Lumpur y sus 164 desembarcaron ilesos, dijo Tajwar.

Las autoridades de aviación de Malasia dijeron que los pasajeros fueron examinados y el avión quedó aislado en una zona remota, donde fue registrado por la policía. El gerente general del organismo aéreo, Azmi Murad, indicó que la aerolínea paquistaní dijo que la advertencia fue recibida por correo electrónico.

Tajwar no aclaró la naturaleza de la amenaza o cómo fue transmitida.

En Pakistan reside el liderazgo de al-Qaida y los insurgentes que se entrenan en ese país han sido responsables de muchos de los ataques y conjuras abortadas en Estados Unidos y Europa desde el 11 de septiembre del 2001, cuando aviones secuestrados por islamistas de al-Qaida destruyeron las torres del Comercio Mundial en Nueva York y se estrellaron contra el Pentágono y un sembrado en Pensilvania.

Las amenazas fueron formuladas cuatro días antes del décimo aniversario del 9/11, pero al parecer no hubo conexión alguna con los militantes islamistas, que generalmente no alertan a las autoridades de antemano.