Una corte federal de apelaciones determinó que inmigrantes podrían tener que esperar años para poder traer al país a sus hijos ahora adultos.

Un panel de tres jueces de la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito en Pasadena, California, determinó que una ley del 2002 sobre inmigración de niños no posibilita que estos niños, ahora adultos, puedan ingresar al país más rápidamente.

Puede tardar más de una década obtener una tarjeta de residencia con permiso para trabajar a través de un familiar, pero sólo menores de 21 años pueden emigrar con solicitudes de sus padres.

Abogados especializados en inmigración argumentaron que una ley del 2002 diseñada para evitar que los niños se convirtieran en adultos mientras esperaban el lento proceso significaba que a los ahora adultos debía permitírseles ingresar a Estados Unidos pronto después de que los padres presentaran los documentos en su representación. Pero el gobierno argumentó que ellos eran solicitantes nuevos y deben iniciar un proceso nuevo.